Hace más de un mes que Mariana Frías reclama por la vereda que la hizo caer y nadie del municipio le responde. La mujer sigue con fuertes dolores, paga $25.000 por sesión de fisioterapia y no puede dormir. ¿Qué pasó con las promesas de arreglar el lugar?
Mariana Frías, vecina del barrio Ferroviario, sigue esperando una respuesta del municipio tras la caída que la dejó inmovilizada durante semanas. A más de un mes del accidente, la vereda donde se accidentó continúa sin reparar.
La noche del 14 de septiembre, Mariana caminaba junto a la peregrinación que llegaba desde San Lorenzo hacia la Catedral cuando tropezó y cayó en la esquina de Belgrano y Mitre, en pleno centro de Salta. La caída le provocó lesiones que la mantuvieron con el brazo inmovilizado y la obligaron a iniciar un largo proceso de recuperación.
Desde entonces, denuncia que la Municipalidad no le dio respuestas concretas. Según contó, desde el municipio le aseguraron que se harían cargo de la situación, pero hasta ahora no recibió solución alguna. El 13 de octubre presentó una nota formal y luego intentó comunicarse por teléfono, aunque asegura que no logró que la atendieran y que en una ocasión le cortaron la llamada.
“Estoy muy dolorida. Es una falta de respeto total. Uno quiere tenerle confianza a la gente, pero no se puede creer en las personas. Ellos no saben la situación que estoy pasando”, expresó Mariana, visiblemente desilusionada por la actitud de las autoridades municipales.
Una recuperación marcada por el dolor y los gastos
Mariana relató que estuvo con el brazo inmovilizado hasta que pudo comenzar con las sesiones de fisioterapia. Actualmente asiste todos los días y paga $25.000 por cada sesión, un gasto que se suma a las dificultades que enfrenta desde el accidente.
“Me duele todo. No duermo de noche, hace 45 noches que no duermo”, contó. También explicó que necesita ayuda de otra persona para realizar tareas básicas, como bañarse, porque todavía no puede desenvolverse con normalidad.
A la preocupación por su estado de salud se suma la frustración por la falta de avances en el lugar donde sufrió la caída. Según afirmó, pasó nuevamente por el sector y comprobó que la vereda continúa en las mismas condiciones.
“No les importa que la gente se siga cayendo y golpeando”, cuestionó, al manifestar su desilusión con la Municipalidad de Salta.
El reclamo que sigue sin respuesta
La vecina señaló que, ante la falta de respuestas, evalúa la posibilidad de intentar un acuerdo económico para afrontar las consecuencias del accidente. Sin embargo, aclaró que no es una instancia a la que le guste llegar y que esperaba una solución por parte del municipio.
Mientras continúa con su recuperación y afronta los gastos de los tratamientos, Mariana insiste en que la vereda sigue sin repararse y reclama que las autoridades se hagan cargo de la situación.