Se agarraron a golpes los pibes de Patronato y VF y ahora los clubes esperan el castigo
La pelea entre los planteles de Patronato y VF en la Sub 20 dejó heridos, expulsados y piedrazos en las tribunas. Lo que se juega ahora es el castigo que podría alcanzar a los clubes, y hay una medida extrema sobre la mesa.
El pitazo final no calmó nada: una pelea de proporciones entre los planteles de Patronato y VF terminó con seis jugadores lesionados y seis expulsados, en un partido de la Sub 20 por la Copa de la Liga Paranaense de Fútbol.
El episodio se desató este lunes, ya con el encuentro terminado, y forzó la intervención del personal policial que cubría el operativo de seguridad. Ahora los clubes quedan a la espera de lo que resuelva el Tribunal de Disciplina.
Cómo empezó todo
El comisario Héctor Adrián Heintze, responsable de la División Eventos Deportivos de la Jefatura Departamental Paraná, contó a Elonce que la tensión se disparó cuando Patronato dio vuelta el marcador en los minutos finales, después de que VF ganaba 2 a 1.
“Cuando el árbitro finalizó el partido se produjo un pleito entre los planteles, en la que participaron casi todos los jugadores. Según el informe arbitral, fueron expulsados tres futbolistas de cada equipo”, detalló el funcionario.
Según Heintze, el partido había transcurrido sin problemas hasta el cierre, cuando la disputa por el resultado derivó en agresiones físicas entre jugadores de ambos lados.
“Debido a la magnitud de la pelea, debió intervenir el personal policial que estaba apostado en el operativo, tanto para separar a los jugadores como para mantener a salvo a la terna arbitral”, agregó.
El comisario aclaró que la gresca dentro del campo se limitó a los futbolistas: no hubo participación de los cuerpos técnicos ni de la gente que estaba en los bancos de suplentes.
Piedrazos desde una tribuna
La violencia, sin embargo, no quedó en la cancha. También hubo incidentes en las gradas, con lanzamiento de piedras.
“Los hechos de violencia se trasladaron hacia las tribunas porque se registraron piedrazos desde la parcialidad de VF”, confirmó Heintze.
Seis heridos leves y sin detenidos
Producto de la pelea, seis jugadores necesitaron atención médica. Una ambulancia que ya estaba en el predio entró al campo una vez que la situación quedó controlada y revisó a los afectados.
“Cuando se normalizó la situación, ingresó la ambulancia y revisó a los jugadores que tenían algunas lesiones propias del conflicto”, relató el comisario.
Heintze llevó calma sobre el estado de los futbolistas y aseguró que las lesiones fueron leves. También confirmó que no hubo personas detenidas ni demoradas por lo ocurrido.
Los árbitros, a resguardo
Mientras se desarrollaba la pelea, la terna arbitral quedó bajo custodia policial. Los jueces fueron acompañados hasta los vestuarios para que no quedaran expuestos a las agresiones.
“Los árbitros fueron resguardados, llevados a su vestuario y luego se retiraron de la cancha sin ningún inconveniente”, señaló Heintze.
El funcionario subrayó que la intervención de los uniformados permitió frenar el enfrentamiento rápido y evitar que la cosa pasara a mayores.
Qué sanciones se vienen
Con los incidentes terminados, el Tribunal de Disciplina de la Liga Paranaense de Fútbol tendrá que analizar el informe arbitral y definir las sanciones deportivas para los jugadores involucrados.
Pero además habrá otra pata: Heintze explicó que se abrirá una investigación administrativa policial por los hechos de violencia en las tribunas.
“Ahora interviene el Tribunal de Disciplina de la Liga en cuanto a los jugadores. Cuando los hechos se trasladan a las tribunas, se inicia una investigación administrativa policial”, indicó.
En ese sentido, el comisario anticipó que podrían evaluarse medidas preventivas para futuros encuentros, aunque aclaró que todavía no hay nada resuelto.
“Se pueden tomar medidas que van desde sanciones individuales o colectivas hasta la prohibición de público. Son cuestiones que todavía deben considerarse”, manifestó.
La preocupación por el fútbol juvenil
Heintze expresó su inquietud por lo sucedido, sobre todo porque los protagonistas son chicos que están en plena formación deportiva.
“Nosotros siempre hacemos mucho hincapié en el comportamiento que deben tener y desarrollar para que estas cosas no sucedan”, afirmó.
Aun así, el comisario sostuvo que este tipo de episodios no son moneda corriente en la competencia local.
“En Paraná tenemos una liga totalmente tranquila. Son hechos aislados que, por lo general, empiezan no en las tribunas, sino entre los propios participantes del partido, y eso a veces genera que la violencia se traslade al público”, explicó.
El funcionario remarcó que la seguridad en los espectáculos deportivos es una preocupación constante y que la intervención policial apunta a que estos hechos no se repitan.
“Siempre nos preocupa la violencia y por eso intervenimos rápidamente”, concluyó.
Ahora la Liga Paranaense deberá resolver qué pasa con los seis expulsados, mientras la Policía analiza lo ocurrido entre los espectadores y las posibles medidas de seguridad para los próximos partidos.