Se acabó la herencia en el poder: los nuevos límites que frena Salvador Mazza
Hasta hoy, el que llegaba a la intendencia parecía tener el camino libre para quedarse o dejar a un familiar. Todo cambió con una ley que ya está en vigencia.
La flamante Carta Municipal de Salvador Mazza puso fin a la reelección indefinida y a las sucesiones familiares en la Intendencia. La normativa, promulgada como Ley Provincial 8546, se publicó este martes en el Boletín Oficial de Salta y ya rige para la localidad fronteriza.
El nuevo texto establece que el intendente durará cuatro años en el cargo y podrá ser reelegido consecutivamente una sola vez. Así, el jefe comunal podrá estar como máximo ocho años seguidos al frente del Ejecutivo municipal. Tras completar los dos mandatos, deberá esperar al menos un período antes de volver a postularse.
Sin sucesores directos
La Carta Municipal también apunta a cortar con las dinastías políticas: una vez que el intendente finalice su gestión, no podrán presentarse como candidatos inmediatos sus familiares hasta el segundo grado, su cónyuge ni su conviviente. De esta manera, se busca impedir que el poder pase directamente a manos del círculo familiar.
Más transparencia y control
Además, quien resulte electo intendente deberá presentar una declaración jurada patrimonial antes de asumir, para dejar constancia de sus bienes al inicio de la gestión.
La norma también contempla la destitución del jefe comunal en caso de condena penal o mal desempeño en sus funciones. Para avanzar con esa medida se necesitará una mayoría agravada de dos tercios de los votos del Concejo Deliberante.
Con la promulgación de la Ley Provincial 8546, Salvador Mazza incorpora límites concretos a la continuidad política en la Intendencia, tanto para quien ejerza el cargo como para sus allegados directos.