La Nación reglamentó el régimen de zona cálida y diez departamentos de Santa Fe entraron al esquema: en algunos, el tope de consumo con bonificación se extiende a los meses de calor. Qué pasa con tu factura de luz y desde cuándo.
El Gobierno nacional puso en marcha la ampliación de los subsidios eléctricos para las zonas de altas temperaturas y diez departamentos de Santa Fe quedaron dentro del nuevo esquema de consumos diferenciales para los meses de calor. La medida permite que esos hogares reciban bonificaciones sobre una mayor cantidad de kilovatios hora (kWh) dentro del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
La decisión se formalizó con la resolución 300/2026 de la Secretaría de Energía, publicada el 27 de octubre en el Boletín Oficial. El texto divide a las regiones alcanzadas en dos categorías climáticas: “muy cálido” y “cálido”.
Qué departamentos de Santa Fe entran
En la provincia, 9 de Julio, Vera y General Obligado fueron ubicados en la categoría “muy cálido”. En tanto, La Capital, Garay, San Javier, San Justo, San Cristóbal, Castellanos y Las Colonias quedaron comprendidos en “cálido”. Los nueve departamentos restantes siguen dentro de la clasificación general.
Según los datos difundidos por la Secretaría de Energía, la ampliación alcanza a 2.371.941 usuarios residenciales de 15 provincias. Santa Fe integra ese grupo junto con Entre Ríos, Córdoba, Chaco, Corrientes, Formosa, Misiones, Catamarca, Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, San Juan y San Luis.
La norma no precisa cuántos de esos usuarios corresponden a Santa Fe ni cuántos recibirán efectivamente el beneficio, ya que la asistencia depende de las condiciones de acceso al régimen nacional. Tampoco informa el costo fiscal adicional que tendrá la ampliación.
Cuánto sube el consumo bonificable
El cambio extiende los bloques diferenciales a noviembre, marzo y abril, meses que hasta ahora tenían un límite general de 150 kWh. El efecto es distinto según la categoría climática de cada zona.
En las zonas “muy cálidas”, el esquema anterior contemplaba un bloque de hasta 550 kWh mensuales durante diciembre, enero y febrero, y de 150 kWh en noviembre, marzo y abril. Con la nueva disposición, el límite será de 500 kWh durante los seis meses. Así, el volumen acumulado potencialmente bonificable pasa de 2.100 a 3.000 kWh por hogar en ese período: una diferencia de 900 kWh, equivalente a un aumento del 42,9%.
En las zonas “cálidas”, en cambio, se mantienen los 370 kWh de diciembre a febrero, mientras que noviembre, marzo y abril pasan de 150 a 300 kWh. El bloque acumulado aumenta de 1.560 a 2.010 kWh, una suba del 28,8%.
Los porcentajes corresponden al volumen máximo de consumo que puede recibir bonificaciones, no a un descuento equivalente en el importe final de la factura. El beneficio se aplica dentro de los límites establecidos por el régimen de subsidios y no alcanza necesariamente a todos los usuarios de las zonas incorporadas.
La negociación que destrabó la medida
La ampliación de los bloques eléctricos se concretó después de las negociaciones entre el gobierno nacional y distintos gobernadores para conseguir respaldo a la reforma del régimen de Zona Fría, que redujo el alcance territorial de los subsidios al gas natural.
La modificación de ese esquema había obtenido media sanción en Diputados en mayo y fue convertida en ley el 24 de septiembre. Durante las conversaciones, las provincias reclamaron un tratamiento diferencial para los hogares que enfrentan temperaturas elevadas y tienen una mayor demanda de electricidad para refrigeración.
En el Congreso, la posición de los representantes santafesinos frente a la reforma de Zona Fría estuvo dividida. En Diputados, ocho legisladores de La Libertad Avanza votaron a favor, mientras que nueve representantes de Unión por la Patria y Provincias Unidas lo hicieron en contra. Dos estuvieron ausentes. En el Senado, Carolina Losada y Eduardo Galaretto rechazaron la iniciativa, mientras que Marcelo Lewandowski se retiró del recinto junto con su bloque antes de la votación.
En qué se diferencia de Zona Fría
Los dos mecanismos no funcionan igual. El régimen de Zona Fría cuenta con un fondo específico financiado mediante un recargo sobre el consumo de gas. La ampliación eléctrica, en cambio, no crea un fondo propio: modifica los bloques de consumo que pueden recibir bonificaciones dentro del SEF, un esquema de asistencia estatal sobre el precio mayorista de la energía.
La Resolución 300 fundamenta los nuevos parámetros en las condiciones climáticas y en información técnica de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa). También toma como referencia la clasificación bioambiental de la norma IRAM 11603:2012. La medida no modifica los límites territoriales de esas zonas, sino los consumos base diferenciales que se aplican a los hogares comprendidos.