Santa Fe: 36 ONG piden debatir en la Legislatura un negocio que factura con turistas extranjeros
¿Qué encontraron en Santa Fe que llevó a 36 ONG a pedir una audiencia pública en la Legislatura? El número que revela el negocio que quieren prohibir.
Una iniciativa ciudadana que ingresó en junio a la Cámara de Diputados de Santa Fe busca prohibir en todo el territorio provincial el turismo cinegético y la explotación de cotos de caza. Detrás del proyecto hay 36 entidades civiles y ambientalistas que ahora salieron a juntar firmas para exigir una audiencia pública en la Legislatura.
La propuesta está encabezada por Natalia Pallavicini, abogada y presidenta del Instituto de Derecho Animal del Colegio de Profesionales de la Abogacía de Santa Fe. El texto no apunta a la veda total de la caza deportiva tradicional, sino a los emprendimientos comerciales organizados alrededor de la actividad.
Como contrapartida, el proyecto plantea fomentar el turismo de naturaleza y el avistamiento de fauna como alternativa productiva y sustentable para la región.
El proyecto duerme en una comisión y buscan despertarlo
La norma está radicada en la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados. Desde el espacio promotor aclaran que no fue cajoneada, pero advierten que la falta de archivo tampoco asegura que los legisladores la traten por iniciativa propia.
Por eso la estrategia apunta a los mecanismos de democracia participativa que contemplan la Constitución Provincial y el Acuerdo de Escazú. La idea es forzar una instancia pública donde los argumentos técnicos, jurídicos y éticos se expongan junto a la ciudadanía.
Once operadores habilitados y una localidad en el centro de la escena
Según registros de la Secretaría de Turismo de la provincia citados por los impulsores, en Santa Fe hay 11 operadores cinegéticos formalmente habilitados para vender paquetes de caza. La mayor concentración está en el corredor de la costa: 8 de esas empresas operan en San Javier.
Pallavicini, en diálogo con la radio Sol Play de Santa Fe, precisó el alcance de la prohibición. Dijo que no se busca vedar la caza deportiva en general, sino el esquema mercantil y corporativo pensado para el público internacional.
Se trata de paquetes turísticos integrales para contingentes extranjeros —que en sus países de origen enfrentan restricciones legales severas para estas prácticas— con traslados, hotelería de alto nivel, provisión de armamento, licencias exprés y la garantía de cobrarse piezas de la fauna autóctona como trofeo.
Un debate ético y cultural
Más allá de los balances sobre conservación ambiental, las entidades proteccionistas llevan la discusión a otro terreno. Sostienen que matar animales silvestres por entretenimiento comercial es una práctica anacrónica que las instituciones públicas deben interpelar.
Para argumentarlo, trazan un paralelismo con las reconversiones históricas de los circos con animales y la transformación de los zoológicos tradicionales.
Cómo sumarse
Quienes quieran respaldar el pedido de audiencia pública pueden completar el formulario de adhesión que está disponible en los canales digitales de la ONG Capibara y en las redes de los profesionales que impulsan la iniciativa.
Los organizadores prevén entregar las firmas recolectadas ante las autoridades de la Cámara de Diputados en los próximos diez días.