Santa Cruz tendrá su primera jornada provincial de adopción: qué se busca cambiar
El Registro de Guarda con Fines Adoptivos de Santa Cruz llega a su primera jornada provincial con un objetivo que va más allá de los formularios: acompañar de cerca a las familias. Pero hay un dato sobre los legajos y los tiempos que cambia la expectativa de muchos aspirantes.
El próximo 3 de noviembre, Santa Cruz será sede de la Primera Jornada Provincial del Registro de Guarda con Fines Adoptivos (RUAGFA), un encuentro que reunirá a la Defensoría Nacional de Niños y a la ONG Red Argentina por la Adopción con el objetivo de conformar una mesa de trabajo y mostrar la labor que el área viene desarrollando.
Así lo confirmó la subsecretaria de Asuntos Registrales, Carla Bahamonde, en diálogo con La Parada, el programa que se emite por Tiempo FM 97.5. Según explicó, la jornada servirá además para avanzar en acuerdos que permitan desarrollar futuras actividades y, eventualmente, crear el primer Consejo Provincial y Federal de Adopción.
"Desde diciembre a la fecha es darle otra mirada al Registro, que no sea solamente un espacio donde se llene un formulario y se esté a la espera del llamado por parte de la Justicia de los legajos, sino poder acompañar a todas las familias en este proceso tan lindo que es el proceso de adopción; poder acompañarlos desde otra mirada, desde una mirada más cercana", expresó la funcionaria.
En esa línea, remarcó la importancia de que las autoridades nacionales participen del encuentro: "Por eso la intención de que también estén presentes las autoridades nacionales, para poder realizar pequeños acuerdos que ayuden y fortalezcan un área tan importante como es el Registro de Guarda".
Más consultas y familias inscriptas
Bahamonde señaló que los talleres realizados hasta ahora dieron resultado: aumentaron las consultas y la cantidad de familias inscriptas en el Registro. "La idea fue empezar a derribar ciertos mitos que hay en torno a la adopción", explicó.
Entre esas dudas aparece el temor de quienes se inscriben como aspirantes a esperar durante años sin recibir un llamado. Frente a eso, la subsecretaria indicó que el equipo interdisciplinario busca acompañar a las familias para ver de qué manera puede ayudar.
Cuando una evaluación detecta aspectos que deben reforzarse, el equipo acompaña a las familias para que puedan trabajar sobre ellos. "Esto de decir 'no es un no sino que se tiene que trabajar esto' y, si lo trabajamos, nosotros te ayudamos a contactar y después volvemos a mandar tu legajo", relató.
El trabajo, subrayó, se sostiene en el derecho de niños, niñas y adolescentes a vivir en familia. En la actualidad el Registro cuenta con entre 11 y 12 legajos, de los cuales dos o tres se encuentran en etapa de vinculación.
Los tiempos del proceso
Consultada sobre la duración de los procesos de adopción, Bahamonde aclaró que "va a depender siempre del trabajo conjunto que se realiza desde otros organismos". En ese sentido, precisó que el organismo de Infancia es el primero en tomar la determinación del estado de adoptabilidad y luego interviene la Justicia.
El Registro mantiene activos los legajos y realiza llamados, pero debe esperar a que los jueces de cada localidad soliciten los perfiles de las familias inscriptas. "De acuerdo a eso siempre va a estar la elección de acuerdo a cuál es el mejor perfil para este niño, niña o adolescente", afirmó. Algunos procesos, reconoció, son más largos que otros.
Niños grandes y adolescentes, el desafío pendiente
Otro de los ejes de trabajo del Registro es visibilizar las posibilidades de adopción de niños de mayor edad y adolescentes. A través de talleres realizados junto con la Subsecretaría de Salud Mental, se abordó la situación de quienes tienen menos posibilidades de encontrar una familia.
"Lo que se hizo es visibilizar estas cuestiones de que los niños más grandes, a partir de los 8 años, estadísticamente hablando, y los adolescentes tienen menos posibilidad de ser adoptados que un niño de menor edad", señaló Bahamonde.
La funcionaria llamó a "derribar mitos" y aseguró que "los vínculos se construyen". En el caso de los adolescentes, son ellos quienes, de acuerdo a su autonomía progresiva, tienen el derecho a decir: "Sí, quiero estar en adopción y quiero tener una familia" o "no, prefiero seguir en la casa de abrigo".
Cuando un adolescente manifiesta su deseo de ser adoptado, el acompañamiento apunta a respetar su voluntad de crecer en familia y compartir con ella su desarrollo.
Un convenio para sostener el acompañamiento
Bahamonde informó que recientemente se formalizó un convenio con la Subsecretaría de Salud Mental para brindar acompañamiento a las familias que atraviesan el proceso de adopción, con la participación del equipo de esa área.
"La idea es darle continuidad a estos talleres porque han tenido un resultado muy positivo en todas las familias. Ha sido muy enriquecedor poder escuchar de primera mano lo que ellos sienten, lo que piensan", afirmó.
La funcionaria destacó también el intercambio entre quienes transitan distintas etapas del proceso, incluidas familias que ya se encuentran en guarda y próximas a llegar al juicio de adopción.
"Este intercambio de decir: 'Bueno, miren, a mí me pasó esto, tardó esto, pero hoy nos encontramos ya en la etapa de guarda próxima a que se haga el juicio de adopción' la verdad que es muy bueno, es enriquecedor que puedan intercambiar todas estas cuestiones y lo vemos muy positivo, por eso es que le damos continuidad en el tiempo", concluyó.