Santa Cruz pasó de 9 a 223 causas por venta de drogas: el detalle que cambia la lectura
Se esperaba un repunte por la base baja de años anteriores, pero el volumen de 2025 rompió todos los récords de la serie. Sin embargo, hay un dato en el informe que cambia por completo cómo se lee el 2.377%.
Un informe del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) mostró un salto sin antecedentes en los registros por comercialización y entrega de estupefacientes en Santa Cruz durante 2025: de 9 a 223 hechos. El número impacta, pero trae una letra chica que obliga a leerlo con cuidado.
Los datos corresponden al último informe provincial del SNIC, elaborado por el Ministerio de Seguridad Nacional y difundido en septiembre de 2026. La variación interanual fue del 2.377,8% y ubicó a la provincia tercera en el país por tasa de hechos de este tipo.
La serie que explica el volumen
El crecimiento no se sostiene solo en una base chica. Si se repasa la serie histórica, en 2017 se habían contabilizado siete hechos por comercialización y entrega de estupefacientes. Al año siguiente fueron dos.
El pico anterior llegó en 2019, con 51 casos. Luego la curva bajó: 21 en 2020, 19 en 2021, nueve en 2022 y apenas uno en 2023. En 2024 volvió a nueve y en 2025 trepó a 223.
Ese último registro casi multiplica por 25 lo ocurrido doce meses antes y supera por más de cuatro veces el récord histórico de 2019.
Tercera del país en tasa por habitante
La comparación con el resto de las jurisdicciones refuerza la dimensión del dato. La tasa santacruceña llegó a 66,6 hechos cada 100.000 habitantes, contra un promedio nacional de 33,8: prácticamente el doble.
Solo dos distritos quedaron por encima: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con 142,9, y Santa Fe, con 83,9. Detrás de Santa Cruz aparecen San Luis (65,1) y Neuquén (64).
En términos absolutos, el país pasó de 11.234 hechos en 2024 a 15.664 en 2025, un alza del 39,2%. La provincia, en cambio, superó el 2.300%.
Güer Aike, el epicentro
La apertura territorial muestra dónde se concentró el cambio. El departamento Güer Aike, que abarca Río Gallegos y otras localidades del sur provincial, había registrado tres hechos en 2024. En 2025 fueron 163, con un incremento informado del 5.330,3%.
La tasa del departamento saltó de 2,2 a 119,1 casos cada 100.000 habitantes. Esos 163 registros equivalen a cerca del 73% de todos los hechos de comercialización contabilizados en Santa Cruz: casi tres de cada cuatro.
Más atrás quedó Deseado, con 50 hechos. Lago Argentino sumó ocho, Corpen Aike uno y Lago Buenos Aires uno. En Magallanes y Río Chico no se informaron casos bajo esta categoría.
El mayor salto del país en toda la Ley de Drogas
La comercialización es solo una parte de los delitos previstos en la Ley 23.737. Al sumar tenencia, producción y otras figuras, Santa Cruz pasó de 75 hechos en 2024 a 381 en 2025, un crecimiento superior al 400%.
Fue, por amplio margen, la mayor variación porcentual entre todas las jurisdicciones argentinas. A nivel nacional, en cambio, los hechos vinculados con la ley de estupefacientes pasaron de 99.035 a 99.806: apenas un 0,8%.
Del total provincial de 381, se discriminan 223 por comercialización y entrega, 60 por tenencia simple, 37 por tenencia para uso personal, siete por siembra y producción, uno por tenencia o entrega atenuada y 53 encuadrados en otras figuras.
La letra chica: los 223 registros son federales
Hay un dato decisivo en el informe. El SNIC separa los registros según su origen provincial o federal, y los 223 hechos de comercialización de 2025 figuran todos como federales. La fuente provincial contabiliza cero.
Algo similar ocurre con el resto de las infracciones a la Ley 23.737. De los 60 hechos por tenencia simple, 57 son federales y solo tres provinciales. Los siete casos de siembra y producción también corresponden a la órbita federal.
Por eso, el salto estadístico no equivale automáticamente a que la venta de drogas creció 2.377% en la provincia. Lo que se multiplicó en esa proporción fueron los hechos detectados y registrados bajo esa figura penal.
Más operativos, más causas
El propio Ministerio de Seguridad Nacional advierte sobre esta particularidad. En su informe nacional señala que el aumento de hechos registrados bajo la Ley 23.737 puede explicarse, al menos en parte, por una mayor operatividad policial y de las fuerzas federales.
Los delitos por drogas no funcionan como un robo o una estafa, que suelen iniciarse con la denuncia de una víctima. Aquí las causas nacen de controles, investigaciones, allanamientos, tareas de inteligencia o procedimientos de las propias fuerzas de seguridad.
Más operativos, entonces, pueden traducirse en más hechos registrados. Y en el caso santacruceño la señal es clara: los 223 registros de comercialización de 2025 provinieron de la órbita federal.
Un salto que sigue siendo extraordinario
La aclaración metodológica no borra la magnitud del cambio. Desde 2017 la provincia nunca había superado los 51 hechos anuales de comercialización y entrega; en 2025 llegó a 223.
Tampoco había tenido una tasa superior a 14,3 casos cada 100.000 habitantes; ahora alcanzó 66,6. Y Güer Aike nunca había concentrado un volumen como el del último año: pasó de tres a 163 hechos en apenas doce meses.
Las preguntas que la estadística no responde
Los números oficiales muestran qué ocurrió con los registros, pero no explican por sí solos por qué ocurrió. ¿Hubo un cambio en la estrategia de las fuerzas federales en Santa Cruz? ¿Se multiplicaron las investigaciones? ¿Cambió la metodología de carga de las causas? ¿Aparecieron más puntos de comercialización? ¿O existe además un crecimiento real del mercado ilegal que los procedimientos empezaron a revelar?
El SNIC no permite responder esas preguntas solo con sus estadísticas. Lo que sí deja planteado es un dato difícil de ignorar: en un año Santa Cruz pasó de nueve a 223 hechos registrados por comercialización y entrega de estupefacientes, quedó tercera en el país por tasa por habitante y concentró casi tres de cada cuatro casos en Güer Aike.