Santa Cruz: el comercio se hunde en cada rincón de la provincia y hay un motivo distinto en cada ciudad
Un dirigente empresarial se sentó frente al micrófono y describió, uno por uno, los golpes que están ahogando al comercio santacruceño. Lo que reveló sobre el retiro de YPF en el norte y los embargos que no dan tregua...
El presidente de la Federación Económica de Santa Cruz (FESC), Guillermo Polke, puso blanco sobre negro la crítica situación que atraviesan los comercios de la provincia. Lo hizo en diálogo con el móvil de La Mañana de LU12, a cargo de Matías Fenelli, después de la cumbre provincial de comerciantes que se desarrolló en la Cámara de Comercio de Río Gallegos.
El diagnóstico que trazó el dirigente empresarial es contundente: la caída del consumo golpea a todas las localidades, aunque con intensidad y causas que cambian según la región.
Un mapa de la crisis, ciudad por ciudad
Polke desglosó los factores que explican el derrumbe en cada punto del territorio santacruceño. En El Calafate y El Chaltén, el motor turístico se frenó por los altos costos de conectividad. En las localidades del norte, el retiro de YPF dejó un tendal de comercios sin el movimiento que generaba la actividad hidrocarburífera. Y en Río Gallegos, el bajo poder adquisitivo del sector público provincial terminó de secar el consumo.
A esos golpes particulares se suma uno que atraviesa a todos por igual: el incremento en las tarifas de servicios públicos y el creciente endeudamiento de las familias.
Para graficar la situación, el titular de la FESC apeló a una imagen simple y directa: “La gente si tuviera plata en el bolsillo va a un restaurante, va a una tienda… acá falta guita, entonces a la gente no le alcanza”.
Los reclamos que llevan a la dirigencia
Desde la conducción empresarial no se quedaron en el diagnóstico. Reclamaron la plena ejecución de la Ley de Emergencia Comercial provincial, que todavía no puso en marcha su comisión de seguimiento.
Además, avanzan las gestiones para conseguir la adhesión de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), con un objetivo concreto: frenar los embargos ejecutivos que asfixian a los comercios PyME de la provincia.