Sandra Rolón hizo historia en el Spartathlon: por qué su firma quedó en un museo de Grecia
Sandra Rolón cruzó la meta del Spartathlon por séptima vez consecutiva y dejó una marca que ya es historia para Misiones. Pero hay un detalle en un museo de Grecia que la propia atleta se encargó de contar.
La ultramaratonista misionera Sandra Rolón volvió a completar el Spartathlon, la exigente prueba de 246 kilómetros que conecta Atenas con Esparta, y lo hizo por séptima vez consecutiva. En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, la atleta no dudó: "Es el mejor Spartathlon de los siete que hemos corrido".
La edición de este año tuvo un condimento extra por el clima. La carrera arrancó con lluvias intensas y terminó con un calor sofocante. "Faltando cuatro o cinco horas para llegar, el calor fue arrasador", relató Rolón, que después de más de 200 kilómetros debió encarar uno de los tramos más duros: de los últimos 60, unos 40 son de subida.
El recorrido sigue una antigua ruta histórica entre Atenas y Esparta, con puestos de control y tiempos límite que la organización controla al detalle. Llegar fuera de horario significa quedar eliminado.
Cómo se prepara una carrera de 36 horas
El trabajo empieza mucho antes de subirse al avión. Durante las 16 semanas previas, Rolón entrena en horarios distintos y bajo condiciones climáticas variadas para que el cuerpo se acostumbre a cualquier escenario. "Entrenás de madrugada, a medianoche, muy temprano, en la siesta", contó. También entrena la alimentación, clave para sostener la energía durante tantas horas sin que el rendimiento caiga.
"Si hay tormentas yo tengo que entrenar igual, y si hay sol tengo que entrenar igual. Que hace frío o calor, entrenar igual", sostuvo.
Detrás de los 246 kilómetros hay un equipo de asistencia. Su esposo volvió a acompañarla y este año se sumó una compañera de The Running, el grupo que Rolón impulsa en Misiones desde hace nueve años con entrenamientos gratuitos para personas de distintas edades. Ambos estuvieron pendientes de su alimentación, hidratación y necesidades en cada puesto de control. "Estuvo conmigo 36 horas despierta, sosteniéndome en cada puesto", destacó.
El valor de llegar, más allá del puesto
La edición tuvo una fuerte presencia argentina: según Rolón, unos 16 representantes formaron parte de la delegación que llegó a la largada y varios lograron completar la prueba. El acceso al Spartathlon exige marcas previas en competencias de 12 y 24 horas; después, los que cumplen las condiciones entran en un sorteo por un lugar.
Por eso, explicó, la meta no está puesta en la posición final. "Realmente el objetivo es terminarlo, porque son 36 horas realmente durísimas", señaló. Y resumió: "El premio más grande que podés tener en esto es terminar la carrera".
Tras completar su séptimo Spartathlon consecutivo, Rolón atraviesa una etapa de recuperación. Ya retomó algunos trotes, aunque deberá recuperar fuerza y masa muscular antes de empezar un nuevo ciclo de entrenamiento.
Una marca que queda para Misiones
El resultado dejó además un gesto simbólico. La atleta contó que su nombre quedó registrado en un museo de la ciudad de Maratón, en Grecia. "La primera firma, por más que sea la mía o no, les cuento que es la de Misiones", destacó.
Además, señaló que se convirtió en la primera mujer de Sudamérica en completar siete Spartathlon consecutivos. "Esos detalles ya quedan para Tierra Colorada, para los que vienen", expresó, y agradeció a su familia, amigos, sponsors y a todas las personas que acompañaron el proceso.
"Fue un placer realmente llevarnos la bandera tan linda y poder dejarla en lo más alto", concluyó.
