Sánchez se planta en el Congreso y lanza un desafío: “¿Cómo no vamos a continuar?”
En medio de una tormenta judicial que alcanza a su entorno, Sánchez se planta en el Congreso con un mensaje desafiante: ¿realmente está en riesgo su continuidad?
El presidente español Pedro Sánchez se paró frente al Congreso de los Diputados y, lejos de bajar los brazos, redobló la apuesta. En medio de una tormenta de escándalos que golpea a su círculo más cercano, descartó cualquier renuncia y lanzó una frase que retumbó en el hemiciclo: “La pregunta no es si vamos a continuar. La pregunta es: ¿Cómo no vamos a continuar?”.
Una condena que sacude al oficialismo
La comparecencia de Sánchez se dio horas después de que el Tribunal Supremo condenara a 24 años de prisión a José Luis Ábalos, exministro de Transportes y exmano derecha del presidente. La Justicia lo halló culpable de liderar una red criminal que cobraba retribuciones ilegales por la compra de insumos sanitarios durante la pandemia.
Frente a esto, Sánchez defendió la gestión de su gobierno: aseguró que actuaron de forma ejemplar, con la expulsión inmediata de los dirigentes sospechados, colaboración plena con la Justicia y una renovación interna del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
Además, cerró filas en torno al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, investigado por presuntas gestiones irregulares a favor de una aerolínea vinculada a fondos venezolanos. Sánchez insistió en la legalidad de los créditos otorgados durante la emergencia del COVID-19.
El círculo íntimo bajo la lupa
El momento más tenso de la sesión giró en torno a la situación judicial de su familia. Horas antes de hablar en las Cortes, Begoña Gómez, esposa del mandatario, tuvo que entregar su pasaporte por las restricciones en la causa que la encamina a un juicio oral por presunto tráfico de influencias. También la Justicia evalúa el caso de su hermano, David Sánchez.
Sánchez intentó despejar dudas con argumentos técnicos: dijo que las designaciones de su hermano ocurrieron cuando él no ocupaba cargos relevantes, y que las actividades académicas de su esposa en la Universidad Complutense comenzaron mucho antes de su presidencia, sin reportarle beneficios económicos.
A pesar de sus esfuerzos por minimizar la crisis y atribuir parte del clima a una “maraña de rumores”, las críticas no solo llegaron desde la centroderecha del Partido Popular, que volvió a agitar la posibilidad de una moción de censura.
Voces históricas de su propio partido, como el expresidente Felipe González, señalaron públicamente que la salida institucional correcta hubiera sido convocar a elecciones anticipadas. En sintonía con la tensión reinante, el propio rey Felipe VI describió el panorama político español como “días un tanto oscuros”.