San Rafael: roban cables y reflectores de una plaza en plena remodelación
Robaron la tela perimetral, reflectores y cables de una plaza que el Municipio está remodelando. La funcionaria a cargo del operativo pidió colaboración a los vecinos y explicó por qué cada pérdida complica la obra.
La Municipalidad de San Rafael volvió a advertir por una situación que se repite en distintos puntos del departamento: el vandalismo y los robos en plazas, parques y obras públicas se volvieron moneda corriente. Luminarias, cartelería, bancos, juegos infantiles, cables y hasta churrasqueras aparecen dañados o directamente desaparecen.
El problema no se limita al centro: también se registra en los distritos, y golpea tanto el patrimonio municipal como el uso cotidiano que los vecinos hacen de esos espacios.
“Los daños intencionales y robos de elementos en espacios públicos se convirtieron en una situación recurrente que obliga a la Municipalidad de San Rafael a destinar recursos para reparar instalaciones que deberían estar al servicio de los vecinos”, sostuvo la secretaria de Obras Públicas, Andrea Fichetti.
La plaza que quedó en la mira
El caso más visible está en la plaza Hilario Cuadros, del barrio Constitución, donde el Municipio lleva adelante una remodelación. Según la delegada municipal Eugenia Martínez, los episodios de vandalismo y robo de materiales se sucedieron durante la propia ejecución de la obra.
“Sustrajeron la tela perimetral. También hemos sufrido el robo de reflectores y cables”, detalló la funcionaria.
Martínez puso el acento en el costo que esto tiene para las arcas comunales: “Cuesta muchísimo en estos momentos poder realizar las obras. Se está haciendo lo mejor posible, pero entre todos tenemos que cuidar. Si se pierde un cable o una tela, cuesta mucha plata”.
Y sumó: “Si algo se arregla, tenemos que cuidarlo para que no haya un retroceso, porque si no, en vez de ir avanzando vamos retrocediendo”.
El pedido a los vecinos
Desde la comuna remarcaron que cada elemento destruido o sustraído implica plata que deja de ir a nuevas obras, mejoras o servicios. Además, los hechos complican el mantenimiento y en algunos casos demoran proyectos que ya están en marcha. La preocupación sube cuando los daños ocurren justamente en sectores donde el Municipio está interviniendo.
Por eso, la recomendación oficial es clara: ante la presencia de personas provocando destrozos, robando elementos o dañando instalaciones públicas, hay que comunicarse de inmediato con el 911.
Para el Ejecutivo, la colaboración de los vecinos es clave para resguardar las inversiones hechas en plazas, parques y otros espacios comunes, y para evitar que los recursos municipales terminen destinándose una y otra vez a reparar lo que otros rompen.