San Martín: la pelea en la tribuna que la Policía cree que no fue casualidad
¿Quiénes quedaron al mando de la tribuna de San Martín después de la pelea que se vio a plena luz del partido? La Policía sigue una pista interna y dos nombres que no estuvieron en escena.
La pelea que estalló en la tribuna de San Martín durante el partido contra Gimnasia y Tiro no habría sido un hecho aislado. Esa es una de las hipótesis que la Policía analiza mientras intenta reconstruir qué pasó adentro de La Ciudadela y, sobre todo, qué había detrás del enfrentamiento entre distintos sectores de la barra.
El episodio se extendió varios minutos y dejó corridas, golpes y palazos a la vista de miles de hinchas. Mientras una parte del público intentaba mantenerse al margen, desde distintos puntos del estadio se escucharon silbidos y un cántico que marcó el repudio a los protagonistas: “que se vayan todos”.
La línea principal que siguen los investigadores apunta a una disputa interna por el control de la tribuna.
La hipótesis que toma fuerza
Según una fuente policial, la agrupación conocida como “El Piolín” habría intentado ocupar el sector principal de la barrabrava y dejar su marca con el despliegue de banderas. Esa maniobra habría disparado la reacción de otro grupo identificado como “La Brava”, y la disputa habría terminado con los integrantes de “El Piolín” desplazados de ese sector.
La pelea, entonces, no se habría limitado a un cruce espontáneo: la hipótesis que gana fuerza es la de un pulso por el dominio de un espacio de la tribuna.
Dos referentes que no estuvieron
Los investigadores consideran un dato relevante que dos de los nombres históricamente ligados al liderazgo de la barra no estuvieran presentes. Santiago “Cara i’ gota” Villafañe está detenido en el penal de Benjamín Paz, acusado en una causa por abuso de armas de fuego y amenazas. Facundo Ale, por su parte, cumple prisión preventiva con arresto domiciliario y está próximo a ser llevado a juicio por la causa vinculada a un tiroteo ocurrido durante una fiesta electrónica en Tafí Viejo.
Con ambos fuera de escena, la Policía intenta determinar si otros sectores avanzaron en la disputa por el control de la tribuna. La ausencia de esos dos referentes es uno de los elementos que los investigadores analizan para reconstruir cómo se produjo el enfrentamiento y quiénes quedaron al mando de la situación.
La pregunta de fondo es si ese choque fue el origen de la pelea que se vio durante el partido o si, en realidad, se trató de una escalada dentro de un conflicto que ya venía desarrollándose desde antes.
Qué dice la dirigencia
Mientras avanza la investigación, la comisión directiva de San Martín optó por el silencio. Ningún integrante de la CD quiso hacer declaraciones públicas y el club tampoco emitió un comunicado oficial después de los incidentes.
Consultada, la institución respondió que “la Policía actuó de oficio” y remarcó que el club “rechaza cualquier acto de violencia dentro de las instalaciones”. Pero también aclaró: “Desconocemos los motivos por los cuales se produjeron los incidentes de violencia”.
Con esas palabras, la dirigencia tomó distancia de lo sucedido y dejó el esclarecimiento en manos de la investigación policial.
Los 17 demorados
Otro elemento que los investigadores consideran relevante es que las 17 personas demoradas después del partido pertenecerían, según la información preliminar, al sector identificado como “El Piolín”. El dato todavía forma parte de la investigación y no implica que todos los demorados hayan participado de la pelea dentro del estadio.
El procedimiento policial realizado en las inmediaciones de La Ciudadela terminó con personas demoradas por “atentado y resistencia a la autoridad”, según informó la propia Policía. Ahora los investigadores intentan establecer qué participación tuvo cada una y si existe una relación directa entre esas detenciones y el enfrentamiento en la tribuna.
También buscan determinar quiénes estuvieron al frente de cada grupo y cuál fue el motivo concreto que desencadenó la pelea.
La conexión que no se descarta
Los investigadores tampoco descartan que el episodio tenga algún vínculo con otros hechos ocurridos alrededor de San Martín en las últimas semanas. Una de las líneas que se analiza apunta al episodio previo al partido frente a Güemes, cuando el plantel “santo” habría sido apretado por integrantes de la barra. Según la hipótesis que manejan, en aquel episodio habrían participado integrantes de “El Piolín” y de la facción denominada “Oeste II”.
Por ahora esa conexión no está confirmada y forma parte de las averiguaciones. El objetivo es establecer si detrás de los distintos episodios existe un mismo conflicto interno o si se trata de hechos independientes. La relevancia de esa posibilidad es clara: permitiría determinar si la pelea del domingo fue un hecho aislado o si forma parte de una disputa más amplia entre sectores de la barra.
Lo concreto es que el enfrentamiento volvió a exponer una interna dentro de la tribuna de San Martín que ya había generado preocupación. La escena fue visible para miles de hinchas: durante varios minutos, mientras el partido seguía, una pelea entre grupos se convirtió en el centro de atención de una de las tribunas de La Ciudadela.
Después llegaron las corridas en las calles, el operativo policial y las detonaciones de balas de goma. Ahora la Policía intenta ponerle nombres, roles y motivos a lo que ocurrió. La hipótesis que gana fuerza es la de una pelea por el control de un sector de la tribuna, pero los investigadores todavía buscan confirmar quiénes participaron, quién inició el enfrentamiento y, fundamentalmente, si lo ocurrido forma parte de una disputa mayor dentro de la barra de San Martín.