San Martín ganaba dos veces en Rafaela, pero un verdugo inesperado lo dejó sin Reducido
Ganaba 1 a 0, lo empataron; se puso 2 a 1 y otra vez lo igualaron. Cuando San Martín parecía tener el partido controlado, un cabezazo letal cambió todo y el final fue un golpe durísimo.
San Martín de Tucumán perdió 4 a 2 en el Nuevo Monumental y desperdició una chance inmejorable para meterse en los puestos de clasificación al Reducido. El equipo de Alejandro Orfila se puso en ventaja en dos oportunidades durante el primer tiempo, pero terminó pagando carísimo sus desatenciones defensivas.
El arranque fue de ritmo alto y con polémica: el banco local reclamó un penal sobre la Crema antes de que el Ciruja golpeara. A los 24 minutos, Alan Cisneros sacó un derechazo seco desde el borde del área grande tras un amague individual y puso el 1 a 0.
La alegría duró poco. Tres minutos después, a los 27', Rafaela aprovechó una desatención en la salida de un lateral y Lucas Albertengo venció la estirada de Darío Sand para empatar.
San Martín volvió a golpear a los 34': Bruno Cabrera desairó a dos defensores con una maniobra individual y cruzó un remate inatajable para el 2 a 1. Pero la fragilidad defensiva reapareció a los 39', cuando Albertengo pivoteó de cabeza tras otro saque de banda rápido y asistió a Joel Bonifacio, que definió con soltura para el 2 a 2 con el que se fueron al descanso.
El complemento, cuesta arriba
En el segundo tiempo el partido se hizo parejo y friccionado en la mitad de la cancha, pero el dueño de casa golpeó en el momento justo. A los 20 minutos (65' totales), Albertengo conectó un cabezazo letal que dejó inmóvil a Sand y puso el 3 a 2 para la Crema.
Con la desventaja, San Martín adelantó sus líneas y fue en busca de la igualdad con más empuje que ideas claras. La insistencia tucumana dejó espacios atrás y, en la última jugada de la tarde, Rafaela sentenció con un contragolpe fulminante de Alexis Rodríguez para el 4 a 2 definitivo.
La derrota frena las aspiraciones inmediatas del equipo de Orfila, que regresa a Tucumán con las manos vacías y sin poder consolidarse en zona de clasificación al Reducido.