Una provincia que no está entre las que más recaudan por cuenta propia logró quedar arriba de todas. El número que explica el primer puesto de San Luis en el ranking fiscal y por qué el resto de los distritos no pudo seguirle el ritmo.
Un informe de la consultora Empiria evaluó a las 24 jurisdicciones del país y colocó a San Luis en lo más alto en materia de salud fiscal. El resultado combina un superávit primario del 1,2% de su Producto Bruto Geográfico, la ausencia de deuda y un tercer puesto en calidad del gasto.
El estudio, que midió autonomía de los ingresos, resultado primario, nivel de endeudamiento y calidad del gasto público, tomó como referencia el último año móvil, entre julio de 2025 y junio de 2026. Con esos números, la provincia puntana se quedó con el primer lugar del ranking nacional.
El dato llamativo es que San Luis no figura entre los distritos con mayor autonomía financiera: los recursos propios apenas representan el 19% de sus ingresos totales. Sin embargo, la combinación de sus resultados fiscales y su bajo nivel de endeudamiento le alcanzó para encabezar la clasificación.
Un contexto complicado para todas las provincias
El relevamiento advierte que las cuentas públicas provinciales atravesaron un deterioro durante el primer semestre de 2026, el peor para ese período desde 2017. En ese lapso, 17 de las 24 jurisdicciones lograron superávit primario y seis terminaron con déficit. En el último año móvil, el conjunto de las provincias acumuló un déficit primario cercano al 0,1% del PBI.
Los economistas Lucas Tettamanti y Bautista Santamarina, responsables del trabajo, explicaron que el deterioro se explica principalmente por la caída de los ingresos. El gasto total provincial se mantuvo prácticamente sin cambios en términos reales respecto del año anterior, pero los recursos disminuyeron un 1%.
Dentro de los gastos, se registraron aumentos reales del 1% tanto en personal como en jubilaciones, mientras que la inversión en obra pública se redujo un 4%.
Del lado de los ingresos, los recursos de origen nacional cayeron un 3% en términos reales, afectados por la menor recaudación tributaria. Entre los impuestos coparticipables, el IVA registró una baja del 8% durante el semestre. Los recursos de origen provincial también retrocedieron un 2% en términos reales, aunque con diferencias entre distritos: Neuquén, Río Negro, Chubut, San Juan y Mendoza se destacaron entre las provincias que consiguieron incrementar sus ingresos propios.
Quiénes acompañan a San Luis en la cima
Detrás de San Luis, el ranking ubica a Formosa en el segundo lugar. Pese a ser la jurisdicción con menor autonomía de recursos propios —representan el 6% de sus ingresos—, registra un superávit primario del 1,5% de su PBG y prácticamente no tiene deuda.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires ocupa el tercer puesto y se destaca por ser la jurisdicción con mayor autonomía financiera: el 75% de sus ingresos proviene de recursos propios. Además, lidera el indicador de calidad del gasto.
Chaco, en tanto, sobresale por su desempeño en el resultado primario, con un superávit equivalente al 1,3% de su PBG, lo que contribuyó a ubicarla en el noveno lugar de la clasificación general.
El otro extremo del ranking
Tierra del Fuego ocupa el último puesto, con un déficit primario del 3,4% de su PBG. Santa Cruz también permanece entre las jurisdicciones con peor desempeño, debido a sus resultados fiscales negativos y a la baja calificación en calidad del gasto.
El informe también ubica a la provincia de Buenos Aires en el puesto 16. Si bien cuenta con una autonomía relativamente elevada, su nivel de endeudamiento y los déficits persistentes afectan su posición.
De esta manera, San Luis se mantiene al frente de la clasificación fiscal provincial, en un escenario marcado por la caída de los recursos y las crecientes dificultades para sostener el equilibrio de las cuentas públicas.