San Juan ya tritura sus lámparas viejas: lo que sale de adentro es lo que nadie quiere respirar
¿Qué pasa con el mercurio que guardan las lámparas que ya no usás? San Juan estrenó una máquina que las tritura y atrapa lo que nadie quiere respirar. Cómo funciona el proceso, paso a paso.
San Juan puso en marcha el primer equipo instalado en suelo sanjuanino para tratar tubos y lámparas fluorescentes fuera de uso, una maquinaria que hasta ahora obligaba a la provincia a recurrir a circuitos logísticos más complejos o a tratamientos genéricos. La iniciativa la lleva adelante la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable y apunta a ordenar de una vez el circuito de los residuos especiales.
El corazón de este avance es el LampTroyer, un equipo que reúne en una sola operación tres procesos: trituración, aspiración y filtración. Con su habilitación, el Estado provincial amplía su capacidad operativa y puede gestionar un volumen mayor de luminarias descartadas.
El peligro que no se ve
Los tubos y lámparas fluorescentes contienen mercurio, un metal pesado altamente tóxico para la salud humana y para los ecosistemas. Si estos artefactos se rompen durante su manipulación, el almacenamiento o la disposición final tradicional, el mercurio se libera al entorno en forma de vapor o partículas.
Hasta la puesta en marcha de este dispositivo, tratar estos elementos como residuos comunes implicaba una amenaza ambiental silenciosa. Ahora la provincia cuenta con un procedimiento normado y seguro que evita la contaminación directa.
Cómo funciona el LampTroyer
El proceso se divide en etapas rigurosas, diseñadas para mitigar cualquier margen de error humano o ambiental:
Clasificación previa y alimentación individual: operarios capacitados separan las unidades según su forma y tipología antes de ingresarlas. Las bocas de entrada están diseñadas para cada formato, con una abertura exclusiva para tubos fluorescentes, que deben introducirse de a uno para garantizar la estabilidad del proceso.
Trituración hermética: ya en el interior, el mecanismo reduce el volumen de las luminarias bajo estrictas condiciones de contención física.
Aspiración y filtración múltiple: en simultáneo a la trituración se activa un sistema de aspiración con filtros de carbón activado, elementos HS-80 y filtros HEPA con una eficiencia del 99%, capaces de retener los vapores de mercurio y el particulado más fino e impedir su escape al aire exterior.
Ciclo de seguridad post-motor: según el manual del equipo, la aspiración no termina al apagarse las cuchillas. El sistema sigue funcionando aproximadamente un minuto más tras la detención del motor triturador, asegurando la depuración total de la cámara interna antes de cualquier apertura.
Un circuito formal para industrias y comercios
La llegada del equipamiento refleja una maduración en la gestión de residuos industriales y comerciales. Al dejar atrás la disposición informal de luminarias, la provincia cumple con estándares ambientales más elevados y ofrece a industrias, comercios e instituciones locales una vía formal, segura y controlada para dar de baja sus pasivos lumínicos.
Con esta herramienta, Ambiente profundiza un camino de innovación en el tratamiento de residuos peligrosos y apuesta a que la gestión local y tecnificada es el camino viable para un desarrollo sostenible en la región.