San Juan: la profesión que casi duplicó sus matriculados y ya se mete en las empresas
La psicopedagogía en San Juan suma cada vez más matriculados y empieza a meterse en terrenos que antes le eran ajenos, como el trabajo o la justicia. El número que explica el fenómeno y el rol que el Colegio quiere instalar en las empresas, en la nota.
La psicopedagogía vive un crecimiento inédito en San Juan. En apenas dos años, la cantidad de profesionales matriculados prácticamente se duplicó y la disciplina ya no se limita al acompañamiento de chicos en edad escolar.
Cecilia Espinoza, vicepresidenta del Colegio de Psicopedagogos de San Juan, explicó que la matrícula pasó de 400 a casi 760 profesionales. “Desde el 2025 nuestra matrícula aumentó exponencialmente. Hace unos años atrás teníamos 400. En dos años duplicamos la cantidad”, detalló.
Para Espinoza, el fenómeno combina dos factores: una mayor oferta académica y el aumento de las demandas sociales vinculadas al aprendizaje. A la formación de la Universidad Católica de Cuyo se sumaron la Universidad de Congreso y propuestas virtuales.
Más allá del aula: nuevos campos de trabajo
La imagen clásica del psicopedagogo está atada a la escuela y a las dificultades de aprendizaje en la infancia. Sin embargo, el concepto de aprendizaje atraviesa todas las etapas de la vida y eso abrió nuevos frentes de intervención.
“Trabajamos en la prevención, detección e intervención frente a dificultades del aprendizaje, acompañando trayectorias educativas”, explicó Espinoza. Y remarcó: “El proceso de aprendizaje sigue a lo largo de toda la vida, no solo lo escolar”.
La educación sigue siendo el principal espacio de inserción, pero de a poco se sumaron salud, justicia, trabajo y espacios sociocomunitarios. Según la profesional, la expansión responde a nuevas necesidades y a la búsqueda de herramientas específicas para acompañar distintas situaciones.
El desembarco en el mundo laboral
Uno de los terrenos donde la psicopedagogía busca ganar terreno es el laboral, sobre todo a partir de las políticas de inclusión de personas con discapacidad. Desde el Colegio analizan la posibilidad de incorporar su mirada a programas de inclusión laboral.
El aprendizaje de una tarea dentro de una empresa puede requerir estrategias particulares. El manejo de una máquina, la incorporación de herramientas o las características de un puesto pueden necesitar adaptaciones y metodologías específicas según cada persona.
“Podemos aportar desde el Colegio y proponer un programa para incorporar el rol”, señaló Espinoza. La intención es generar las condiciones para que una persona pueda desarrollar una actividad laboral de acuerdo con sus posibilidades y con los requerimientos del puesto.
El crecimiento de la matrícula y la expansión de los ámbitos laborales muestran una disciplina que busca responder a una sociedad con necesidades cada vez más diversas. La psicopedagogía mantiene su lugar en las escuelas, pero amplía su mirada hacia otros espacios donde también hay procesos de aprendizaje, adaptación e inclusión.
El desafío para los profesionales será consolidar esos nuevos roles y demostrar el aporte específico que pueden hacer. Para Espinoza, esa expansión no es casual: “Se amplía el ámbito profesional por la demanda de la sociedad”, concluyó.