San Juan despide a Maruja: 50 años formando chicos en Casa Cuna y un último adiós en la Catedral
Maruja Flores de Montilla entró a Casa Cuna hace más de medio siglo y nunca más se fue. Hace apenas unos meses la institución la homenajeó por sus 50 años junto a los chicos. Este jueves, la Catedral la despide.
La provincia se despertó con una noticia que golpeó fuerte al ambiente solidario: falleció Maruja Flores de Montilla, una de las voluntarias más queridas y emblemáticas de la Asociación Casa Cuna, entidad a la que le dedicó medio siglo de trabajo incondicional.
La noticia generó una ola de mensajes de pesar entre quienes compartieron con ella el día a día de la institución y entre las familias que, de una u otra manera, cruzaron su camino a lo largo de las décadas.
Una vida al servicio de la infancia
Maruja se convirtió en un verdadero pilar del voluntariado sanjuanino. Su presencia constante acompañó la misión central de la Casa Cuna: brindar protección, contención afectiva y nuevas oportunidades a miles de niños y niñas que pasaron por la entidad con el correr de los años.
Su figura trascendió los muros de la institución y se transformó en un símbolo del compromiso social en San Juan. No se trataba solo de una colaboradora más: era una referente que marcó a generaciones enteras con su entrega.
El homenaje que recibió hace pocos meses
El reconocimiento llegó en vida. En el marco del 66° aniversario de la institución —que funciona sin interrupciones en la provincia desde 1960—, Maruja fue homenajeada por sus más de 50 años de compromiso inclaudicable con la niñez.
Esa distinción no hizo más que poner en valor una huella que ya era imborrable en la historia social sanjuanina. Quienes estuvieron en ese acto recordaban hoy la emoción con la que recibió el reconocimiento.
Cómo trabaja la Casa Cuna
La Asociación Casa Cuna cumple un rol clave como hogar de acogimiento transitorio. Hasta allí llegan niños derivados por la Dirección de la Niñez, Adolescencia y Familia (DiNAF) o por el fuero Judicial.
En la sede, un equipo interdisciplinario compuesto por médicos, psicólogos y trabajadores sociales les ofrece un entorno familiar de contención mientras se resuelve la situación legal de cada menor.
Pero la tarea de voluntarias como Maruja iba mucho más allá de la sede institucional. Su presencia solidaria se extendía al acompañamiento permanente de madres en el Hospital Guillermo Rawson y a la asistencia de familias en sectores vulnerables de la provincia.
El último adiós en la Catedral
Para despedirla y agradecer su legado de entrega hacia la infancia sanjuanina, se oficiará una misa este jueves a las 20:00 en la Iglesia Catedral de San Juan.
Allí se reunirán familiares, allegados y miembros de la comunidad de Casa Cuna para darle el último adiós a una mujer que dedicó su vida entera a los demás.