San Javier cumple 149 años: el detalle de su nombre que casi nadie conoce
Pocos lo saben, pero San Javier no nació en 1877: su historia arranca 248 años antes, de la mano de un sacerdote y una orden que lo cambió todo. ¿Por qué se la conoce como "La Dulce"?
San Javier está de fiesta. La ciudad misionera celebra este 2 de octubre los 149 años de su refundación, un aniversario que invita a repasar una historia que arranca mucho antes de 1877 y que explica por qué se la conoce como "La Dulce".
De la reducción jesuítica a la refundación
El primer capítulo se escribió el 3 de diciembre de 1629, cuando la Compañía de Jesús fundó la reducción jesuítica de San Javier bajo la conducción del sacerdote José Ordóñez. Durante más de un siglo, la misión creció y se desarrolló de manera notable.
Ese proceso se cortó de golpe en 1767, cuando el rey Carlos III ordenó la expulsión de los jesuitas. Sin ellos, los aborígenes se dispersaron y no toleraron la administración de encomenderos ávidos de riquezas. El saqueo de la reducción terminó por liquidar todos los sueños de progreso que se habían construido.
Cien años después de aquella expulsión, el 2 de octubre de 1877, la ciudad volvió a establecerse. Poco a poco, paisanos e inmigrantes fueron llegando en busca de un nuevo lugar donde vivir y echar raíces.
La Dulce, el río y la frontera
San Javier está bordeada por el río Uruguay y su nombre popular, "La Dulce", tiene una explicación concreta: la producción de caña de azúcar que caracteriza a la zona.
La ciudad se ubica a 130 kilómetros de Posadas y funciona como uno de los pasos fronterizos que conecta Misiones con Brasil a través de Porto Xavier.
Qué ver en San Javier
Entre sus atractivos, el Cerro Monje se destaca como el principal punto turístico e histórico, junto a los vestigios de la antigua reducción jesuítica que todavía se conservan y que dan cuenta de aquel primer capítulo de la historia local.