San Blas Café: el refugio salteño que rescata tradiciones y compite con las grandes panaderías
Dos emprendedores salteños pusieron en marcha un espacio que combina café, panadería y tradición, y ya se volvió un fenómeno local. ¿Qué lo hace tan especial?
Juan Blas Bergesi y Javier Fainas lideran una revolución gastronómica en Salta con San Blas Café, un espacio que va más allá del café y el pan: es un punto de encuentro que rescata raíces, orígenes y tradiciones de la cultura local.
El lugar, ubicado en Caseros 720, funciona como café, panadería, oficina y refugio. Sus hornos nunca descansan y el aroma a artesanía se mezcla con un lazo humano que cobija. Según la crónica de Nico Cortes, hay afecto, sangre y sudor en cada hojaldre y en cada masa madre, e incluso en la yerba mate "Runaq" se siente un corazón latente.
Un concepto que trasciende el negocio
San Blas Café no es solo un comercio: es un concepto de negocio, diseño y vida. Todo está pensado y armonizado por especialistas, desde la materia prima hasta la atención y el ambiente. La propuesta busca competir de igual a igual con cualquier franquicia o empresa industrial del mundo, apostando a la calidad por sobre la cantidad.
La carta incluye opciones de café y de bodegón, con almuerzos que cambian a diario. Hay productos frescos, saludables y nutritivos, que combinan lo convencional con lo ancestral: té, mate, café, chicha morada, api, agua de pelones, hojaldres, pastelería universal y jugos naturales prensados en frío. El servicio es tanto interno como para llevar.
Un milagro en territorio salteño
Para Cortes, la existencia de este espacio en Salta es "un milagro" y parte de la mística y la fe local. "Dios bendiga cada trozo de pan y cada grano de café", escribió, y agradeció la posibilidad de experimentar un lugar que invita a vivir y a sentir ese crujir que recuerda que vale la pena vivir.
San Blas Café abre de lunes a sábado, todo el día, y se ha convertido en un punto de referencia inevitable para quienes buscan algo más que un simple café.