Salud en Río Negro: la nueva ley que define qué hacer cuando un paciente crítico rechaza una transfusión
¿Qué pasa si un paciente crítico dice que no a una transfusión por sus creencias y no hay tiempo para debatir? La Legislatura aprobó una ley que define los pasos a seguir, pero la clave está en un registro que muchos todavía no conocen.
La Legislatura de Río Negro aprobó en segunda vuelta un proyecto que regula cómo deben actuar los médicos cuando un paciente en estado crítico necesita una transfusión de sangre pero, por creencias religiosas o de conciencia, no quiere recibirla. La iniciativa, impulsada por el bloque CC ARI-Cambiemos, obtuvo 23 votos a favor y 17 en contra.
Un vacío legal que generaba dilemas
Hasta ahora, los equipos de salud podían quedar frente a una decisión difícil y con poco margen de tiempo: atender a una persona que llega inconsciente o sin poder expresar su voluntad, mientras sus familiares se oponen al tratamiento por motivos de fe. La nueva norma busca ordenar ese escenario y dar respaldo legal a los profesionales.
El presidente del bloque autor de la ley, Javier Acevedo, aclaró que el objetivo no es limitar la autonomía de los pacientes, sino ofrecer herramientas para respetar sus decisiones y, a la vez, proteger a los médicos que intervienen en emergencias. “Buscamos un equilibrio entre el derecho de cada persona a decidir sobre su cuerpo y la obligación de salvar una vida”, sostuvo.
Qué dice la ley
Uno de los puntos centrales es la creación del Registro Provincial de Directivas Anticipadas. Allí, cualquier ciudadano podrá dejar asentada formalmente su negativa a recibir transfusiones. Antes de realizar el procedimiento, los efectores de salud deberán consultar ese registro para verificar si existe una directiva previa, válida y vigente.
Si no hay ninguna constancia y el paciente está ante un riesgo de vida inminente, sin posibilidad de manifestar su voluntad, el equipo médico podrá realizar la transfusión priorizando la preservación de la vida. En cambio, cuando exista una decisión expresa y actualizada del paciente, esa voluntad deberá ser respetada.
Para los adolescentes de entre 16 y 18 años, la norma contempla una instancia especial: si el rechazo al tratamiento implica un peligro inmediato para su supervivencia, se prevé la intervención judicial.
Quién aplicará la norma
La implementación quedará a cargo del Ministerio de Salud de Río Negro, que deberá poner en funcionamiento el registro, capacitar a los equipos sanitarios y promover alternativas a las transfusiones cuando sean médicamente posibles. También tendrá que realizar campañas de sensibilización para que la comunidad conozca la posibilidad de dejar asentadas sus decisiones con anticipación y evitar que una emergencia se convierta en un conflicto sobre la voluntad del paciente.