Salta: vecinos del sudeste denuncian que las bandas se pelean a piedrazos y ya les rompen las casas
Piedrazos, botellas y palos en plena calle: los vecinos del sudeste salteño ya no pueden ni caminar por su barrio, y las peleas terminan rompiendo las ventanas de sus casas. El reclamo apunta a un operativo policial que, aseguran, no alcanza.
Los barrios de la zona sudeste de la capital salteña vivieron otro fin de semana largo atravesados por la violencia. Vecinos de San Ignacio, Convivencia, Solidaridad, Norte Grande y San Francisco Solano denuncian enfrentamientos permanentes entre bandas antagónicas que tienen a toda la comunidad en vilo.
"Estamos hartos. No podemos salir a disfrutar una tarde en el parque o simplemente caminar tranquilos, porque en cualquier momento se agarran a palos, puntas, botellas y piedras", contó con bronca una vecina de la zona. Su testimonio resume el cansancio de las familias trabajadoras que ya no saben cómo moverse por el barrio.
Peleas que terminan contra las casas
Los cruces no solo ponen en riesgo el cuerpo de quien pasa por la calle en ese momento. Según relataron los propios residentes, los piedrazos y proyectiles impactan una y otra vez contra las viviendas: vuelan vidrios de ventanas, se rompen puertas y cerámicos. Nadie se hace cargo de esas pérdidas económicas, que recaen siempre sobre los mismos vecinos.
La dinámica del barrio, dicen, cambió por completo. La gente trabajadora terminó enrejada y encerrada en su propia casa, mientras los grupos violentos se adueñan del espacio público.
El reclamo que apunta a la Policía
El mayor foco de frustración no está en la calle sino en la respuesta institucional. Los vecinos reconocen que la Policía se hace presente cuando los llaman, pero aseguran que el operativo no alcanza: la secuencia se repite una y otra vez.
"La policía viene, despeja el lugar, pero a las dos horas están libres otra vez. Ni siquiera los detienen porque son menores de edad", denunciaron con impotencia.
Ante ese panorama, los residentes de San Ignacio, Solidaridad y los barrios linderos piden una intervención integral y urgente de las autoridades de seguridad provinciales. El objetivo, dicen, es recuperar la paz y el orden en toda la zona sudeste de la ciudad.