Salta tiene más de 300 personas esperando un órgano: el dato que preocupa al CUCAI
Más de 300 salteños aguardan un órgano o tejido y unos 150 esperan un riñón. La mitad de los consultados en la provincia dice que no quiere donar: qué hay detrás de esa cifra y qué cambió en el sistema.
El Centro Único Coordinador de Ablación e Implante (CUCAI) Salta concretó un nuevo operativo de ablación multiorgánica junto a profesionales del Hospital San Bernardo, especialistas del Hospital Italiano de La Plata y equipos de logística y traslado de la provincia. Más de 300 salteños permanecen en lista de espera para recibir un órgano o tejido, y unos 150 aguardan un riñón.
Durante el procedimiento se ablacionaron un hígado, dos riñones y córneas. El hígado y uno de los riñones fueron derivados a centros de Buenos Aires, mientras que el segundo riñón fue asignado a un paciente de Tucumán. Las córneas fueron enviadas a Santiago del Estero para los estudios correspondientes y podrían regresar a Salta para ser implantadas en pacientes de la provincia o de la región.
El director del CUCAI Salta, Luis Canelada, explicó que el operativo se desarrolló de acuerdo con los protocolos establecidos y destacó la participación del equipo de terapia intensiva, los profesionales quirúrgicos, enfermería, logística, el SAMEC, Aviación Civil y las áreas de Tránsito.
“Fue un operativo multiorgánico en el que también participó gente de Buenos Aires, porque los equipos que procuran órganos hepáticos, cardíacos o pulmonares suelen ser los mismos que luego realizan los trasplantes”, señaló Canelada.
El funcionario remarcó que la distribución de los órganos se realiza de acuerdo con la lista de espera, los criterios de compatibilidad y las situaciones de urgencia o emergencia. La prioridad inicial corresponde a pacientes salteños, luego a personas de la región del NOA y finalmente al resto del país, aunque las condiciones clínicas pueden modificar ese orden.
119 trasplantes en lo que va del año
De acuerdo con el informe provincial, durante 2026 se concretaron hasta el momento 119 trasplantes en Salta. Siete fueron realizados con donantes vivos y 112 provinieron de donantes fallecidos.
El detalle informado es el siguiente:
- 7 trasplantes renales con donante vivo.
- 53 trasplantes de córneas.
- 33 trasplantes de tejido óseo.
- 9 trasplantes renales con donante fallecido.
- 15 trasplantes hepáticos.
- 1 trasplante renopancreático.
- 1 trasplante cardíaco.
Canelada señaló que la cantidad de trasplantes creció en relación con períodos anteriores y sostuvo que existe una relación directa entre la cantidad de donantes y las posibilidades de concretar intervenciones. “Cuanto más donantes haya en el país, más trasplantes vamos a tener”, afirmó.
También destacó el trabajo realizado en materia de trasplante de tejido óseo. Según explicó, diez pacientes fueron trasplantados en Salta y otros recibieron atención en instituciones de otras provincias, especialmente en el caso de pacientes pediátricos, debido a que la provincia todavía no cuenta con todos los servicios necesarios para realizar esos procedimientos.
Más de 300 salteños esperan un órgano
Actualmente, más de 300 personas de Salta se encuentran en lista de espera para recibir un órgano o tejido. La mayor demanda corresponde a los trasplantes renales: aproximadamente 150 pacientes esperan un riñón. “Una de las patologías más frecuentes en la provincia, en el país y en el mundo es la enfermedad renal”, explicó Canelada.
El director del CUCAI sostuvo que el año pasado la provincia estuvo cerca del objetivo esperado en materia de donación. Para Salta, por su cantidad de habitantes, la referencia es alcanzar aproximadamente 14 donantes por millón de habitantes. En el período anterior, la provincia se ubicó cerca de esa cifra, con entre 20 y 25 donantes, según los registros mencionados durante la entrevista.
Una etapa de transición en el sistema de donación
Canelada explicó que durante 2026 se atravesó una etapa de transición vinculada principalmente con el funcionamiento de las terapias intensivas y la disponibilidad de recursos humanos.
“Cuando nos hacemos grandes, sobre todo en terapia intensiva, tener el recurso humano trabajando es muy duro y complicado. El personal se cansa, especialmente por todo lo que implica sostener a un paciente que es un potencial donante”, describió.
En ese sentido, indicó que se introdujeron cambios para que el proceso sea más dinámico y fluido cuando aparece un potencial donante. “Pudimos producir modificaciones y aceptar de a poco todo este mecanismo, para que cuando llegue el momento de la donación podamos actuar de manera rápida”, explicó.
Aclaró que la disminución registrada en algunos momentos no se debió a la ausencia de pacientes potencialmente donantes ni a un rechazo generalizado de la sociedad, sino a las dificultades propias del proceso sanitario y de organización de los equipos.
Qué establece la Ley Justina
La Ley Nacional 27.447, conocida como Ley Justina, fue sancionada en 2018 en homenaje a Justina Lo Cane, una niña que esperaba un trasplante cardíaco y falleció antes de recibir un órgano. Sus padres continuaron trabajando para promover la donación y acompañar a pacientes trasplantados y sus familias.
La norma establece que toda persona mayor de 18 años es considerada donante, salvo que haya manifestado expresamente su oposición. “Todos somos potenciales donantes, excepto quien haya dejado expresamente su voluntad negativa”, explicó Canelada.
El director del CUCAI señaló que esta disposición permite avanzar con mayor celeridad y seguridad en los procedimientos. Sin embargo, aclaró que el organismo procura trabajar con las familias desde el diálogo y no desde la confrontación.
“Por ley, si fuera necesario recurrir a un fiscal o a un juez, el juez tendría que dar el visto bueno. Pero nosotros preferimos trabajar por el sí y que todas las familias sean donantes, porque presentar la ley en una situación de dolor puede generar conflictos”, sostuvo.
Según Canelada, las encuestas y consultas realizadas en la provincia muestran una postura dividida: aproximadamente la mitad de las personas expresa su voluntad de donar y la otra mitad manifiesta que no quiere hacerlo.
Por ese motivo, consideró fundamental continuar con la información y la concientización sobre los beneficios de la donación. “Donar órganos o tejidos salva vidas y mejora la calidad de vida de muchísima gente”, afirmó.
El valor de las familias donantes
Canelada puso especial énfasis en el papel de las familias que aceptan donar los órganos y tejidos de un ser querido fallecido.
“En momentos de inmenso dolor tienen la grandeza de transformar esa pérdida en un acto de amor, empatía y solidaridad. Sin ese acompañamiento y sin esa decisión, nada de esto sería posible”, expresó.
El funcionario sostuvo que la donación debe entenderse como un acto altruista que permite brindar una oportunidad a personas que permanecen en una lista de espera.
“Me pongo en el lugar de las familias porque sé que es muy difícil. Por eso siempre estamos tan agradecidos con la familia donante: es como desvestirse totalmente, entregarse para poder dar vida a mucha más gente”, concluyó.
La normativa vigente contempla la manifestación expresa de oposición, pero desde el CUCAI Salta insistieron en la necesidad de que cada persona converse previamente con su familia sobre su voluntad y conozca el impacto que puede tener la donación de órganos y tejidos.