Mientras Nación reconoce $39.000 millones a las empresas del AMBA y sube los subsidios entre un 10% y un 15%, Salta sostiene con recursos propios una de las tarifas más baratas del país. La senadora Royón apuntó contra el centralismo y reclamó igualdad territorial.
La senadora nacional por Salta, Flavia Royón, cuestionó el aumento de los subsidios al transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) dispuesto por el Gobierno nacional. Según se informó, la Secretaría de Transporte actualizó la estructura de costos, incrementó la subvención estatal de noviembre a enero y se comprometió a pagar en dos cuotas un saldo pendiente con las empresas de colectivos, de alrededor de $39.000 millones, originado en malas proyecciones de ingresos por boleto.
A través de X, Royón señaló: “Mientras el Gobierno aumenta entre un 10% y un 15% los subsidios a 104 líneas del AMBA y reconoce pagos por $38.840 millones a sus empresas, estos beneficios no llegan a las provincias. Y los pagamos entre todos. Las provincias no pueden seguir financiando el centralismo argentino”. Y agregó: “Los subsidios deben ir al que lo necesita, con igualdad territorial en todo el país, y no a financiar empresas en el AMBA”.
La postura del gobernador Sáenz
La senadora coincide con el discurso del gobernador Gustavo Sáenz, quien recordó que, desde que Nación eliminó los subsidios al transporte urbano del interior, Salta asumió con recursos propios la responsabilidad de amortiguar los costos y sostiene una de las tarifas más accesibles entre las capitales del país.
“No estamos pidiendo privilegios. Estamos reclamando igualdad de oportunidades y una distribución justa de los recursos”, afirmó el mandatario provincial.
El contraste que expone la disputa
Mientras el Gobierno nacional destina partidas millonarias al AMBA, las provincias del interior continúan financiando el servicio con fondos propios. En el caso de Salta, esa decisión permitió mantener una tarifa accesible, pero también profundiza la brecha con el área metropolitana, donde el Estado nacional actualizó los costos y reconoció la deuda con las empresas de colectivos.
La crítica de Royón se suma a la del gobernador Sáenz y deja planteada la discusión sobre cómo se distribuyen los subsidios al transporte en todo el país.