Salta: el pozo que quedó con hidrocarburos en el suelo y la advertencia por otros 200
Un informe técnico encargado por el diputado Nicolás Arce detectó hidrocarburos en el suelo junto al pozo Lo-87 de Campamento Vespucio. La remediación sería factible, pero crece la preocupación por los pozos que podrían haber sido abandonados incorrectamente.
Un informe técnico detectó hidrocarburos en el suelo junto al pozo Lo-87, en Campamento Vespucio, General Mosconi, con una concentración que supera el límite de referencia. El estudio fue encargado por el diputado provincial Nicolás Arce al laboratorio tartagalense Yaculab y propone cómo remediar el sector.
El análisis confirmó la presencia de hidrocarburos totales de petróleo en el suelo cercano al pozo Lo-87. La muestra arrojó una concentración del 1,2%, mientras que el límite indicado como referencia en el mismo informe es del 1%. La diferencia es reducida, según los especialistas, y el tratamiento propuesto permitiría acercar rápidamente el suelo a los valores permitidos.
El documento sostiene que la intervención sería técnicamente factible y podría concretarse en un período relativamente corto. Antes, sin embargo, recomienda ampliar los análisis para conocer el alcance total de la contaminación.
Cuánto suelo estaría afectado
El relevamiento estimó que la superficie afectada alcanza aproximadamente los 645,9 metros cuadrados, con una profundidad promedio de 10 centímetros, según informó Salta12. A partir de esas dimensiones, el informe calcula que deberían tratarse alrededor de 64,59 metros cúbicos de suelo.
La propuesta contempla retirar la mayor cantidad posible de tierra afectada y aplicar un procedimiento de compostaje o dilución con suelo limpio.
Los especialistas recomendaron continuar con los estudios en toda el área para determinar la presencia completa de hidrocarburos y establecer si existen lixiviados que puedan desplazarse hacia otros sectores.
Una canaleta y una pileta de contención
Como medida preventiva, el laboratorio sugirió construir una canaleta revestida con una geomembrana desde el punto donde emerge el fluido hasta una pileta ubicada aguas abajo. La pileta también debería contar con una protección impermeable para evitar que los hidrocarburos se filtren hacia el suelo o alcancen el acuífero freático.
El líquido quedaría almacenado temporalmente hasta que la empresa responsable realice su recuperación y disposición final. El objetivo inmediato es evitar que la contaminación continúe dispersándose mientras se ejecuta el tratamiento del suelo. El sistema funcionaría como una contención activa complementaria a la biorremediación propuesta.
Advierten que podría haber 200 pozos en riesgo
La situación del Lo-87 se suma a la preocupación existente por los antiguos pozos petroleros distribuidos en diferentes puntos del norte salteño. Un informe técnico propone sanear el pozo Lo-87 y contener nuevas filtraciones.
El actual representante de las provincias productoras en el directorio de YPF, Martín de los Ríos, estimó que más del 20% de los aproximadamente mil pozos perforados en Salta podrían no haber atravesado correctamente el proceso técnico de abandono. Esa estimación involucraría a unos 200 pozos con potenciales riesgos ambientales, aunque hasta el momento no se difundió un inventario oficial que detalle su ubicación, estado y nivel de peligrosidad.
Arce aseguró que presentó al menos tres pedidos de informes relacionados con la situación de los pozos petroleros de la provincia y afirmó que todavía no recibió respuestas.
El antecedente de Lomas de Olmedo
Uno de los casos más graves se encuentra en Lomas de Olmedo, en jurisdicción de Pichanal. Allí, el pozo LO X-10 registra emanaciones de gases y fluidos y es investigado por la Justicia provincial.
En octubre de 2025, fiscales, personal del Cuerpo de Investigaciones Fiscales y autoridades judiciales realizaron una inspección en el lugar después de las denuncias formuladas por pobladores de la zona. Greenpeace sostiene que la contaminación afectó alrededor de 20 hectáreas de bosque nativo y reclamó el cierre definitivo del pozo y la recomposición ambiental del sector.
El nuevo informe sobre Campamento Vespucio vuelve a poner el foco sobre la necesidad de identificar los antiguos pozos, evaluar su estado y actuar antes de que las filtraciones provoquen daños ambientales de mayor magnitud.