Sallei y una definición que marca el rumbo en Maipú: "Hay una sola cosa que bajo ningún concepto puede faltar"
¿Cuál es la única cosa que, según Emiliano Sallei, no puede faltar en los barrios de Maipú? El presidente del Concejo Deliberante lo dijo sin vueltas y marcó el rumbo de su gestión.
El presidente del Concejo Deliberante de Maipú, Emiliano Sallei, trazó los ejes de su labor legislativa y de gestión con una premisa que repite en cada recorrido: estar cerca del vecino para escuchar y responder a sus necesidades reales. En ese marco, definió la infraestructura comunitaria como una inversión social prioritaria y dejó una frase que resume su visión de la función pública.
"Una escuela o un polideportivo es un lugar donde uno adquiere conocimientos, te transmiten valores, pero principalmente aprendemos a vivir en comunidad", sostuvo Sallei al explicar el criterio que orienta su tarea en el departamento.
Inserción social, el objetivo central
Para el titular del cuerpo deliberativo, la política social no se mide por la competencia sino por el acceso democratizado a oportunidades. "Tenemos cientos de deportistas representando al municipio, lo cual es un orgullo, pero el objetivo central de la gestión es la inserción social y la contención de cada joven", afirmó.
Esa perspectiva lo lleva a plantear que el desarrollo territorial exige observar las particularidades de cada comunidad y construir respuestas que contemplen las distintas realidades del departamento. El contacto directo con vecinos, clubes, escuelas y organizaciones sociales aparece, en su mirada, como la herramienta para identificar necesidades y transformarlas en iniciativas concretas.
La cercanía territorial también implica, según Sallei, pensar la planificación de manera integral: infraestructura, deporte, educación, cultura y espacios de encuentro comunitario responden a una misma concepción, la de generar ámbitos que favorezcan la integración y fortalezcan los vínculos entre quienes habitan cada distrito.
Articulación público-privada y solidaridad
Frente a escenarios complejos, el presidente del Concejo remarca la importancia de aplicar estrategias de innovación social y tejer alianzas entre el sector público, las instituciones privadas y la sociedad civil. "Cuando el Estado municipal, los medios de comunicación y la comunidad conjugan esfuerzos, los proyectos se concretan y las metas se alcanzan", señaló respecto de la capacidad de movilizar recursos en favor de la ciudadanía.
Esa mirada integral busca garantizar igualdad de condiciones en todo el territorio maipucino. "Queremos que los chicos de las zonas rurales tengan exactamente las mismas oportunidades y la misma infraestructura que los jóvenes del centro", enfatizó.
En ese esquema, la articulación entre instituciones ocupa un lugar central. Para Sallei, el Estado puede generar condiciones y coordinar esfuerzos, pero las soluciones sostenibles requieren también de la participación de clubes, escuelas, organizaciones sociales, empresas y vecinos. La construcción colectiva aparece así como una herramienta para ampliar el alcance de las políticas y fortalecer las capacidades existentes en cada comunidad.
El desafío, plantea, consiste en que esa articulación no quede limitada a situaciones extraordinarias, sino que forme parte de una dinámica permanente de trabajo, diálogo y planificación. La escucha activa y el conocimiento de las realidades locales permiten orientar los recursos hacia aquellas necesidades con impacto concreto en la vida cotidiana.
Qué significa innovar en la gestión pública
La innovación, en esta concepción de la función pública, no está vinculada únicamente con la incorporación de nuevas tecnologías, sino con la capacidad de encontrar nuevas formas de resolver problemas, coordinar recursos y acercar las instituciones a la ciudadanía.
Desde esa perspectiva, una gestión innovadora requiere capacidad de adaptación frente a los cambios sociales y económicos, pero también presencia territorial y mecanismos de participación que permitan conocer de primera mano las demandas de los vecinos.
El objetivo, sostiene, es que las políticas públicas puedan pensarse desde una perspectiva cercana, con planificación y seguimiento, sin perder de vista que detrás de cada necesidad existe una persona, una familia o una comunidad.
La alegría como valor irrenunciable
En su visión de la función pública, la gestión moderna, la resiliencia comunitaria y el acompañamiento vecinal se posicionan como valores irrenunciables frente a la adversidad. "En estos sectores pueden faltar un montón de cosas, pero hay una sola que bajo ningún concepto puede faltar: la alegría", concluyó Sallei, reafirmando el compromiso de incorporar innovación en las políticas públicas para sostener espacios de inclusión activa en cada rincón del departamento.
En definitiva, su mirada propone entender la gestión pública desde una perspectiva territorial, donde la infraestructura y las políticas sociales se complementan con la participación comunitaria, la articulación institucional y la presencia cercana. Una concepción que coloca a los espacios de encuentro y a las oportunidades como elementos centrales para fortalecer la vida en comunidad.