Salió del boliche caminando solo y lo que ocurrió después heló a todos
Lo atacaron cuando volvía solo a casa. No pudo ver las caras de sus agresores. ¿Las cámaras de seguridad tendrán la clave?
Un joven de 22 años vivió una pesadilla al ser atacado por una patota cuando regresaba a pie desde un boliche en Alto Comedero. Lo golpearon en el pecho, perdió el conocimiento y despertó horas después sin su celular, con heridas en los brazos y una desesperante sensación de impotencia.
Todo ocurrió alrededor de las 5 de la madrugada del sábado, cuando el grupo de amigos decidió irse del local bailable ubicado sobre la Ruta Nacional 9, en la zona de Alto Comedero. Como el auto en el que viajaban no tenía espacio para todos, el joven optó por no generar molestias y emprendió el regreso a pie por la colectora de la Ruta 9, con dirección a la Nueva Terminal, para tomar un remís o un colectivo.
¿Cómo fue el ataque?
A las pocas cuadras, divisó a un grupo de aproximadamente cinco hombres que caminaban en sentido contrario. Sin darle tiempo a reaccionar ni a cambiar de vereda, uno de ellos se abalanzó sobre él y le propinó un tremendo golpe en el pecho que lo dejó sin aire, haciéndolo caer al suelo y perder el conocimiento de forma inmediata.
La víctima quedó tirada al costado de la ruta durante horas. Recién logró despertarse entre las 9 y las 10 de la mañana. Al recuperar la lucidez, se encontró con una realidad brutal: presentaba heridas visibles en los brazos producto de la caída y el ataque, y los malvivientes ya le habían robado su teléfono celular.
La desesperada búsqueda de ayuda
Aturdido y con mucho dolor, el joven caminó como pudo hasta una parada, se subió a un colectivo de línea y se dirigió directamente a la guardia del Hospital Pablo Soria. Allí los médicos lo asistieron de urgencia, le realizaron placas en el brazo lesionado para descartar fracturas, le dieron calmantes y, tras comprobar que no corría peligro, le otorgaron el alta médica.
¿Hay testigos o cámaras?
Al momento de radicar la denuncia en la comisaría, el muchacho admitió que no puede identificar las caras de los agresores por la rapidez del ataque y el desmayo. Por eso, la policía ya se encuentra revisando las cámaras de seguridad de la zona de las concesionarias y estaciones de servicio de la Ruta 9 para tratar de identificar a los peligrosos delincuentes.