Salió al mercado y escribió "me secuestró la policía": el mensaje que activó la alarma
Avisó que iba al mercado y volvía en diez minutos. Lo que llegó a la redacción de su diario fue otro mensaje, y sus propios compañeros todavía no sabían dónde estaba.
La periodista cubana Yoani Sánchez fue detenida este jueves por agentes de la Seguridad del Estado cuando salía de su casa en el barrio de Nuevo Vedado, en La Habana, según denunció el diario digital 14ymedio, el medio que ella misma fundó y dirige desde 2014.
El episodio duró apenas unos minutos. Sánchez avisó a sus compañeros de redacción que iba al mercado del barrio y que regresaba enseguida. Diez minutos más tarde, otro mensaje suyo llegó por Telegram: "Me secuestró la policía", escribió.
De acuerdo con el relato de un testigo recogido por el periodista cubano Mario Pentón, los agentes la subieron por la fuerza a un patrullero mientras ella gritaba que la estaban secuestrando. Cuando 14ymedio publicó la noticia, a las 10.15, sus colegas todavía no sabían adónde la habían trasladado. Su marido, el también periodista Reinaldo Escobar, denunció el arresto en Facebook.
Quién es Yoani Sánchez
Filóloga de formación y 51 años, Sánchez se hizo conocida fuera de la isla en 2007 con Generación Y, un blog donde retrataba el día a día en Cuba. Al año siguiente, la revista estadounidense Time la incluyó entre las 100 personas más influyentes del mundo, y en España obtuvo el Premio Ortega y Gasset de periodismo digital.
Para entonces sus crónicas ya circulaban a ambos lados del Atlántico, pero tuvo que esperar cinco años para recoger el galardón: las autoridades cubanas le habían negado el permiso para viajar a Madrid.
Un diario bloqueado desde el primer día
El 21 de mayo de 2014, a las 8.20 de la mañana, Sánchez publicó la primera edición de 14ymedio. La portada traía una crónica de una noche en la guardia del hospital Calixto García, en La Habana, una entrevista al escritor Ángel Santiesteban desde la cárcel y una guía con los precios de los productos de primera necesidad en los mercados de la capital.
Minutos después, quienes intentaban entrar al diario desde Cuba terminaban en otra página, recibidos por una serie de artículos contra su directora. Esa noche, los propios periodistas del medio se reunieron frente a una computadora para ver las páginas que habían logrado copiar mediante una conexión anónima.
Para llegar a los lectores de la isla, la redacción armó un boletín por correo electrónico y una edición semanal en PDF que se pasaba de mano en mano en una memoria USB. Hoy una de las vías de acceso desde Cuba son las redes privadas virtuales, las VPN.
La Ley de Comunicación Social, aprobada en 2023, reserva la propiedad de los "medios fundamentales de comunicación social", incluidos los digitales, al Estado y a las organizaciones políticas, sociales y de masas, y excluye la propiedad privada. Diarios independientes como el que dirige Sánchez publican en internet sin reconocimiento legal en la isla.
Tres detenciones en cuatro días
El arresto de Sánchez fue el tercero que denunciaron medios independientes cubanos desde el lunes. Ese día, la policía detuvo en la calle a Adelth Bonne Gamboa, colaborador de CubaNet. Los agentes lo esposaron y se lo llevaron en un patrullero. Horas después, ya en libertad, contó que le habían confiscado sus equipos de trabajo y que el Ministerio de Comunicaciones le impuso una multa de 3000 pesos cubanos por sus publicaciones en redes sociales.
El martes por la mañana, Camila Acosta, periodista del mismo medio, llevaba a su mascota al veterinario cuando la interceptaron agentes de la Seguridad del Estado. La esposaron y la trasladaron a una comisaría. El 28 de octubre, Acosta había filmado a un agente que le impedía salir de su casa y CubaNet difundió el video. Tras su liberación, la reportera contó que los agentes inutilizaron su celular y le entregaron una advertencia por escrito: si volvía a difundir imágenes de un funcionario público, le dijeron, podían acusarla de vulnerar su intimidad.
En septiembre, la Seguridad del Estado también detuvo a Henry Constantín, director de La Hora de Cuba. Días después lo trasladaron a la cárcel de Kilo 7, en la provincia de Camagüey, donde, según informó 14ymedio este jueves, permanece en prisión preventiva acusado de desobediencia.
Con información de la agencia AFP.