Salieron con viento fatal y una promesa: así avanza la peregrinación que ya tiene fecha
Salieron con un viento que complicaba cada pedalada, pero la promesa pudo más. Lo que encontraron al llegar a Pulares los dejó bailando en medio del camino.
Decenas de salteños avanzan hacia la Catedral Basílica para el encuentro con el Señor y la Virgen del Milagro. Desde Seclantás, Luracatao y La Poma, caminan y pedalean bajo un viento que no da tregua, movidos por promesas, agradecimientos y la fe de siempre.
El camino se llena de historias distintas, pero con un mismo destino: los pies de los santos patronos. Algunos avanzan a pie durante horas; otros lo hacen sobre dos ruedas. Todos enfrentan el cansancio y las condiciones del clima con la misma obstinación.
Llegada a Pulares: banderas, baile y un respiro
Este viernes al mediodía, los peregrinos de Seclantás y Luracatao arribaron a Pulares, en Chicoana. La llegada estuvo marcada por la emoción y el acompañamiento entre quienes forman parte de la caminata.
Con las banderas de Salta, Argentina y el Vaticano escoltando el recorrido, celebraron con alegría y hasta con baile. El cansancio del trayecto se mezcló con la felicidad de sumar otro tramo hacia el objetivo final. Cada parada es una pausa para recuperar fuerzas, compartir la experiencia y renovar la energía.
Los biciperegrinos de La Poma y un viento que complicó todo
La fe también se abre paso sobre ruedas. Este viernes por la tarde, a las 14.45, los biciperegrinos de La Poma iniciaron una nueva etapa desde el cruce de Payogasta.
El viento intenso hizo más difícil el trayecto, pero no detuvo el pedaleo. "Un viento fatal, pero allá van, con mucha fe", fue el mensaje que acompañó la salida de estos peregrinos que dejaron atrás sus hogares para comenzar una travesía marcada por la devoción.
Una misma fe, miles de caminos
La peregrinación al Milagro vuelve a reunir historias de esfuerzo y esperanza. Detrás de cada caminante y cada bicicleta hay motivos personales: agradecer por una gracia recibida, pedir protección para la familia o cumplir una promesa nacida desde lo más profundo de la fe.
Desde los pueblos más alejados de la provincia hasta la capital salteña, el camino hacia la Catedral se transforma en un encuentro colectivo donde la solidaridad, el acompañamiento y la emoción forman parte del recorrido.