Salía a dar clases y cuatro hombres lo esperaron en la calle: el dato que cambió la investigación
Cuatro hombres lo emboscaron en la calle y la policía llegó cuando ya no había nada que hacer. Lo que encontraron en el lugar descolocó a los investigadores.
La Justicia de Salta intenta reconstruir las últimas horas de Hernán Velarde, el profesor de Educación Física de 28 años que fue atacado a golpes en plena vía pública y murió antes de que llegara la ambulancia. No hay detenidos.
El cuerpo sin vida fue encontrado el sábado 3 de octubre por la tarde-noche en calle Matienzo, entre Deán Funes y Pueyrredón, en el barrio Miguel Ortiz, en la zona norte de la ciudad de Salta. Hasta ese momento, nadie sabía quién era. Horas después, la familia confirmó lo peor: se trataba de Hernán Velarde, un joven profesor de Educación Física de 28 años.
El caso conmocionó al barrio y a la comunidad educativa. La víctima fue abordada por un grupo de hombres cuando circulaba por la vía pública. Según relataron sus familiares, habría sido emboscado por cuatro sujetos que lo atacaron sin darle tiempo a reaccionar. Las circunstancias exactas del crimen son materia de investigación y todavía no hay una hipótesis oficial confirmada.
El llamado al 911 y el hallazgo
El alerta entró al Sistema de Emergencias 911 pasadas las 19, según explicó a El Tribuno Cristian Aguilera, director de Prensa y Difusión de la Policía de Salta. El llamado advertía por una pelea entre varias personas en la zona.
Cuando el personal policial que recorría la jurisdicción llegó al lugar, encontró a un solo hombre tendido en el suelo. Los efectivos intentaron reanimarlo y pidieron la presencia del servicio médico, pero cuando arribó una ambulancia del Samec, los profesionales constataron que la persona ya estaba sin vida.
Sin detenciones y con un pedido de justicia
Hasta el momento, no se informaron detenciones vinculadas al homicidio. La familia de Velarde comenzó a reclamar justicia a través de las redes sociales, exigiendo el esclarecimiento del hecho y pidiendo que los responsables paguen por lo que hicieron.
La investigación quedó en manos de la Justicia salteña, que intenta determinar quiénes fueron los atacantes y cómo se desencadenó la agresión. Por ahora, el expediente no tiene imputados ni sospechosos identificados públicamente.