Veinte parroquias, una imagen que recorrió toda la provincia y un sobre con cartas escritas tras las rejas: así viaja Salta al encuentro con el Papa. Lo que llevan no es lo que imaginás.
La imagen peregrina del Señor del Milagro, que ya recorrió barrios, parroquias y casas de gobierno de toda la provincia, partió hacia Córdoba para acompañar la misa que el papa León XIV celebrará en esa ciudad. Pero no viaja sola: junto a ella irán cartas escritas por personas alojadas en el penal de Villa Las Rosas.
El padre Martín Farfán, de la comunidad parroquial de la Resurrección del Señor y Nuestra Señora de Aparecida, de Vaqueros, será uno de los encargados de llevar esos mensajes. En diálogo con la prensa, explicó el sentido de una visita que, según dijo, excede lo estrictamente religioso y se convierte en una oportunidad para renovar vínculos y llevar un mensaje de paz.
«Gracias a Dios por la visita de León a la Patria. Es un acontecimiento de gracia, es un acontecimiento especialísimo para todos los que somos creyentes y también para todos aquellos que quieren trabajar por la paz, por una Argentina unida, por una Argentina en la que nos podamos sentar, mirarnos, dialogar, escucharnos», expresó el sacerdote.
Una delegación salteña con fuerte presencia
La participación de Salta en la visita papal será amplia. Según detalló Farfán, alrededor de 20 parroquias de la Arquidiócesis de Salta estarán representadas, además de comunidades de la Prefectura de Cafayate y de la Diócesis de Orán.
Entre los participantes mencionó a integrantes de los seminarios Eucasar, San Alfonso y San Ezequiel Moreno, y a las comunidades de San Lorenzo, Vaqueros y otras localidades. La delegación estará compuesta por sacerdotes, laicos y vecinos que se organizaron para acompañar las actividades.
Algunos viajarán a Córdoba, otros participarán en Buenos Aires y Luján. El propio Farfán confirmó que estará en Buenos Aires desde el domingo, mientras que otra delegación salteña se sumará en Córdoba.
Quienes permanezcan en la provincia también podrán ser parte: el lunes habrá una convocatoria en Plaza España, organizada por la Municipalidad de Salta y el Arzobispado, para seguir los acontecimientos de la visita.
La imagen que carga con las intenciones de un pueblo
Uno de los momentos centrales será la presencia del Señor del Milagro en Córdoba, donde acompañará la misa con el Papa. Farfán subrayó el valor de una imagen que recorrió barrios, instituciones, casas de gobierno, parroquias y todos los departamentos provinciales.
«Esa imagen que recorrió nuestros barrios, nuestras instituciones, las casas de gobierno, las parroquias, todos los departamentos de la provincia, ahora lleva las intenciones, los rostros, los dolores, sueños, anhelos, proyectos y esperanza de esta queridísima tierra salteña al corazón del Papa para que se los lleve a Dios», afirmó.
En Córdoba, la imagen estará junto a la cruz que veneraba el cura Brochero, otro símbolo de la fe popular argentina. Detrás de esa imagen viajan las oraciones de quienes la recibieron y las historias de las familias que se acercaron a venerarla.
El recuerdo del encuentro con León XIV
Farfán también recordó el encuentro que tuvo con el Papa junto al arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello. Lo describió como un momento significativo desde la fe, por la posibilidad de encontrarse con quien considera el sucesor de Pedro.
«Uno se encuentra con el sucesor de Pedro desde la fe, con aquel que te confirma en la fe. Tuvimos la posibilidad de saludarlo, de encontrarte con esa mirada serena, con esa persona que irradia paz, con esa persona que te mira y que te escucha», relató.
Aunque el intercambio fue breve, Farfán pudo transmitirle el saludo de los salteños y entregarle presentes. Por pedido del arzobispo, acercó una imagen del Señor y la Virgen del Milagro, un recuerdo del penal de Villa Las Rosas y cartas escritas por personas privadas de su libertad. También llevó el saludo de la comunidad de Nuestra Señora de Aparecida, de Vaqueros, del Valle de Siancas y de La Caldera.
«Es el Papa de los signos, el Papa de los gestos», afirmó, y destacó la dulzura y la ternura que percibió en su trato. Además, valoró que León XIV conozca la realidad salteña, Cafayate y distintos aspectos de la historia y la vida de la región, y remarcó su conocimiento de América Latina.
Las cartas de Villa Las Rosas: dolor, arrepentimiento y esperanza
Uno de los gestos más conmovedores será la entrega de cartas preparadas por personas alojadas en el penal de Villa Las Rosas. Los mensajes abordan situaciones personales y familiares atravesadas por el dolor, la enfermedad, el arrepentimiento, las adicciones y el deseo de recuperar la libertad.
Farfán explicó que esas cartas son mucho más que pedidos individuales: expresan la humanidad de quienes, aun en situaciones difíciles, conservan la fe y la esperanza de ser escuchados.
«Todos somos personas, todos somos humanos, todos somos hermanos. Nadie tiene por qué juzgar a nadie», sostuvo el sacerdote al reflexionar sobre la situación de las personas privadas de su libertad y de quienes atraviesan experiencias vinculadas con las adicciones y la violencia.
Entre las expresiones que le transmitieron, mencionó el deseo de recuperar la libertad, el arrepentimiento por errores cometidos y la preocupación por un hijo enfermo. «Yo quiero que esta carta la lleves a Dios», es una de las frases que, según contó, sintetiza el sentido de esos escritos.
Para Farfán, acercar esas cartas al Santo Padre significa darles voz a personas que muchas veces quedan al margen de la sociedad y recordar que, detrás de cada situación judicial o personal, hay seres humanos con historias, afectos y necesidades. «En esa sencillez guarda un tesoro único, admirable», expresó.
Un llamado a recibir al Papa con diálogo y fraternidad
Farfán insistió en que la visita debe ser una oportunidad para recuperar la capacidad de encontrarse con quienes piensan distinto. Convocó tanto a creyentes como a no creyentes a recibir al Papa como un visitante que llega a la casa de todos los argentinos.
«Podemos ser no creyentes, podemos pensar distinto, pero qué lindo mostrar lo que somos los argentinos, que somos capaces de abrir el corazón, de abrir una visita que viene a nuestra casa y dar lo mejor de nosotros», manifestó.
En un contexto marcado por las diferencias, planteó que el mensaje central debe orientarse a la paz, la escucha y el respeto. También pidió que la visita no sea utilizada con fines políticos y remarcó que la Iglesia debe sostener un mensaje esperanzador.
«La Iglesia no es profeta de calamidad. Siempre somos testigos de la esperanza. El mensaje nuestro tiene que ser esperanzador, que todo es posible y que el bien siempre tiene la última palabra», concluyó.
Así, mientras las delegaciones salteñas se preparan para las actividades en Buenos Aires, Luján y Córdoba, la imagen peregrina del Señor del Milagro y las cartas de Villa Las Rosas llevarán al encuentro con León XIV una parte de la historia cotidiana de Salta: sus devociones, sus dolores, sus pedidos y, sobre todo, la esperanza de un pueblo que busca ser escuchado.