Sale con sol a la montaña y el río lo sorprende: el error que casi le cuesta caro a una pareja en Jujuy
Salen con sol, el cielo está limpio y el río parece un balcón tranquilo. Hasta que el agua baja de golpe desde la montaña y no hay tiempo de reaccionar. Un guía jujeño contó cómo terminó una pareja el año pasado y qué revisar antes de calzarse las zapatillas.
El calor ya se siente en Jujuy y con él llegan las escapadas a ríos, arroyos y senderos. Pero lo que parece una jornada tranquila al aire libre puede convertirse en una emergencia en cuestión de minutos. Así lo advirtió el guía de senderismo Patricio Lamas, que repasó las claves para disfrutar de la naturaleza sin poner en riesgo la vida.
"Lo más recomendable para este tipo de actividades es tomarlo como algo profesional", sostuvo el especialista, que insistió en contratar prestadores habilitados, consultar el pronóstico y planificar cada salida antes de arrancar.
Guías habilitados: cómo verificar que no te vendan humo
Lamas recomendó hacer estas actividades con profesionales que conozcan los recorridos y tengan preparación en seguridad y rescate. En Jujuy existe un registro de prestadores de turismo activo que depende del Ministerio de Turismo, y ahí se puede chequear si el servicio está habilitado.
El guía señaló que muchos prestadores promocionan sus propuestas en redes sociales, pero aconsejó no confiarse: hay que verificar que estén registrados. Además, aclaró que no hace falta alejarse demasiado ni subir a grandes alturas para complicarse. Por eso pidió elegir circuitos acordes a la experiencia de cada persona y evitar internarse en zonas de difícil acceso.
El peligro que llega aunque el cielo esté despejado
Uno de los riesgos más serios durante la temporada de lluvias son las crecidas repentinas de los ríos de montaña. Lamas explicó que puede llover con fuerza en las zonas altas aunque en el lugar donde están los visitantes el cielo esté limpio.
"Yo estoy con sol, pero en la parte donde nace el río llueve mucho y son zonas de mucha montaña, y corre muy rápido el agua", advirtió.
Como ejemplo, recordó el caso de una pareja que el año pasado quedó atrapada por una crecida en la cascada La Horqueta. El aumento del caudal les impidió bajar y tuvieron que esperar varias horas hasta que pudieron ser rescatados. El guía remarcó que estos episodios pueden requerir un despliegue importante de equipos de rescate, y que la prevención es la mejor herramienta para no poner en riesgo la vida.
Qué hacer si el río crece de golpe
Si una crecida sorprende a alguien cerca de un río o arroyo, la primera recomendación es alejarse de las orillas y buscar rápido un lugar más alto y seguro, donde resguardarse hasta que baje el caudal.
Lamas fue claro: no hay que intentar cruzar el agua ni quedarse en sectores expuestos a la corriente. También hay que estar atento a los cambios del clima y retirarse antes de que las condiciones se vuelvan peligrosas.
Antes de salir: pronóstico, aviso y teléfono con señal
El guía aconsejó consultar el pronóstico meteorológico del día y avisar a familiares o conocidos cuál será el destino elegido. También sugirió mantener el teléfono disponible en los sectores donde haya señal y evitar recorridos que obliguen a internarse demasiado en la montaña o alejarse de las vías de salida.
Entre las señales de alerta mencionó las nubes oscuras, los rayos y los truenos. Ante esas condiciones, lo más prudente es regresar sin esperar a que empiece a llover.
Piedras resbaladizas: cuándo conviene suspender la salida
La lluvia no solo aumenta el riesgo de crecidas. También vuelve resbaladizas las piedras, genera barro y eleva las chances de caídas y golpes durante el recorrido.
"Si estoy por salir y veo que está lloviendo directamente, lo mejor es evitar", afirmó Lamas.
El guía explicó que el terreno cambia cuando hay agua y que caminar por senderos mojados exige precauciones adicionales. Por eso recomendó postergar la actividad cuando el clima no sea el adecuado.
Los circuitos accesibles y la advertencia para noviembre y diciembre
Lamas mencionó que algunos circuitos accesibles, como los Paredones de Yala, se pueden recorrer cuando el tiempo está despejado y no hubo lluvias en los días previos. Igual advirtió que hay que retirarse si aparecen tormentas o señales de mal tiempo en las zonas altas.
Según su estimación, hacia fines de noviembre y durante diciembre podrían registrarse lluvias más intensas, por lo que será necesario extremar las precauciones.
La recomendación central es siempre la misma: planificar cada salida, consultar las condiciones meteorológicas, elegir recorridos adecuados y recurrir a guías habilitados. El calor invita a disfrutar de los paisajes jujeños, pero la seguridad tiene que ser prioridad durante toda la actividad.