Salario real en la construcción creció en Formosa, pero la coparticipación se derrumbó un 35%
¿Creció el salario real pero se desplomaron los fondos? Conocé los detalles del informe que revela la paradoja económica de Formosa.
Formosa logró una mejora del 1,8% en el salario real de la construcción hasta abril de 2026, según un informe de la consultora Politiké. Sin embargo, el estudio también revela una fuerte caída de los recursos nacionales y un preocupante avance de la informalidad laboral.
El análisis de Politiké muestra un escenario de contrastes para la provincia. Por un lado, el salario real de los trabajadores de la construcción creció un 1,8% interanual, ubicando a Formosa como la segunda jurisdicción del Nordeste Argentino (NEA) con mejor desempeño en este indicador. Esto implica que las remuneraciones del sector lograron superar la inflación, recuperando poder adquisitivo.
Pero la noticia positiva convive con un contexto económico complejo. La coparticipación federal de impuestos sufrió una caída real acumulada del 35,32% en los primeros meses de 2026 respecto al mismo período del año anterior, según datos del Ministerio de Economía de la Nación y del INDEC. El informe atribuye este descenso a la menor recaudación tributaria nacional por la desaceleración económica.
¿Qué pasó con las transferencias nacionales?
Las transferencias totales enviadas por el Estado nacional también cayeron: un 19,68% real acumulado para Formosa, ubicándola entre las jurisdicciones más afectadas por la reducción de recursos durante la actual gestión nacional.
Empleo formal en retroceso
El informe de Politiké también incluye estadísticas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) que muestran un deterioro del empleo registrado en todo el país. Entre noviembre de 2023 y abril de 2026 se perdieron 27.242 empresas con trabajadores cubiertos por el sistema de riesgos laborales, y la cantidad de trabajadores protegidos disminuyó en 324.513 personas, un promedio de 30 empresas y 368 trabajadores menos por día.
Para Politiké, estos datos evidencian una retracción del empleo formal y un incremento del trabajo precario e informal. En la misma línea, datos del Centro de Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (CETyD) indican que la tasa de informalidad laboral alcanzó el 44,2% durante el primer trimestre de 2026.
El estudio sostiene que los empleos informales fueron los que más crecieron entre 2025 y 2026, atribuyendo este fenómeno a la necesidad de muchas familias de generar mayores ingresos ante la pérdida del poder adquisitivo. Más del 90% de las nuevas personas ocupadas debieron aumentar su carga horaria laboral para sostener sus ingresos, consolidando lo que los especialistas denominan “empleo refugio”: ocupaciones de baja calidad, escasa protección social y menor estabilidad.