Salario mínimo: otra vez sin acuerdo y el Gobierno define por decreto
Las centrales obreras esperaban una propuesta que recuperara el poder de compra, pero se encontraron con una oferta que recién en abril llevaría el piso a $468.000. La CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores se levantaron de la mesa y dejaron la definición en manos del Ejecutivo.
La negociación por el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) volvió a fracasar este viernes. Las tres centrales sindicales —CGT, CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores— se retiraron del plenario y dejaron el encuentro sin quórum, tras rechazar la propuesta empresaria.
La oferta de los empleadores consistía en un aumento del 1,8% para septiembre y subas mensuales del 1,7% entre octubre y abril, lo que llevaría el piso salarial a $468.000 recién en abril de 2027. Los sindicatos, en cambio, exigían que el salario mínimo no bajara de $911.202 y alcanzara los $993.300 en diciembre de 2026.
Ante la falta de consenso, será nuevamente el Gobierno nacional el que fije por decreto la evolución del salario mínimo, que desde agosto está en $376.600 mensuales para trabajadores mensualizados y en $1.883 por hora para jornalizados.
Las quejas de la CGT
Cristian Jerónimo, dirigente de la CGT, cuestionó los números presentados por los empleadores y explicó por qué las centrales decidieron abandonar la discusión: “Nos ofrecieron $468 recién en abril del año que viene. No lo vamos a convalidar, no vamos a ir al plenario y no van a tener quórum”. Y agregó: “Lo que nos ofrecieron fue irrisorio”.
Tras el retiro, el dirigente adelantó que los espacios sindicales mantendrán reuniones para analizar el escenario y definir los próximos pasos.
La CGT difundió un comunicado titulado “Sin diálogo real no hay acuerdo posible. El salario no puede ser un ingreso de pobreza”, en el que cuestionó tanto la propuesta empresaria como la posición del Gobierno. “Con escasos argumentos, la parte empleadora estima siempre aumentos que hoy apenas alcanzan para un kilo de pan. Y el Gobierno, en abierta coincidencia, viene avalando esa postura”, sostuvo la central obrera.
La organización también rechazó la modalidad virtual de la convocatoria y reclamó que las comisiones del Consejo del Salario vuelvan a debatir presencialmente. Aclaró que su salida del plenario no implica renunciar al diálogo, sino exigir una discusión con propuestas que permitan recuperar los ingresos. “Reclamamos un diálogo verdadero, con voluntad de negociación y propuestas que permitan a las trabajadoras y los trabajadores vivir dignamente”, expresó. Y concluyó: “Reclamamos la equitativa puja distributiva”.
Capital Humano defendió la modalidad virtual
El Ministerio de Capital Humano respondió a los planteos gremiales y explicó que las reuniones del Consejo fueron convocadas de manera virtual con el objetivo de preservar la paz social, garantizar la transparencia y mantener un ámbito de diálogo ordenado. Según la cartera, esta metodología permite que los encuentros queden registrados y grabados, además de garantizar “transparencia, trazabilidad y claridad” sobre las posiciones expresadas.
En ese marco, el Ministerio calificó como “llamativo” que algunas organizaciones cuestionaran la herramienta y decidieran no participar del plenario. Aseguró que continuará promoviendo el diálogo y confirmó que, ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo, el Gobierno nacional procederá a laudar de acuerdo con las facultades y los mecanismos previstos.
El Gobierno volverá a definir por decreto
El Consejo del Salario reúne a representantes sindicales, empleadores, el Estado nacional y los gobiernos provinciales con el objetivo de establecer el piso de ingresos para los trabajadores. La falta de consenso deja nuevamente la definición en manos del Ejecutivo. A principios de diciembre, el Gobierno ya resolvió mediante un laudo una actualización del salario mínimo distribuida en diez tramos, luego de que empresarios y sindicatos tampoco alcanzaran un entendimiento.
La discusión también repercute sobre la prestación por desempleo, cuyo monto equivale al 75% de la mejor remuneración mensual percibida por el trabajador durante los seis meses anteriores al cese laboral. El Gobierno buscaba, en paralelo, garantizar que los salarios correspondientes a convenios colectivos comenzaran en torno a $1.000.000, mientras que las organizaciones gremiales pusieron el foco en el deterioro acumulado del piso salarial.
El salario mínimo perdió más de 40% de poder adquisitivo
Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA indicó que el salario mínimo registró en julio una caída real mensual del 0,8% y acumuló doce meses consecutivos de retroceso en su capacidad de compra. Según el estudio, el salario mínimo real perdió 40,5% entre noviembre de 2023 y julio de 2026. A precios comparables, pasó de un equivalente de $626.106 al comienzo del período a $372.400.
“Esta contracción lleva a que el salario mínimo en términos reales de julio de 2026 se ubique en un valor inferior al de 2001, antes del colapso de la convertibilidad. Asimismo, implica una erosión del 67% respecto del valor máximo de la serie, en septiembre de 2011, de forma tal que representa apenas un tercio del mismo”, remarcaron los especialistas.
A diferencia de las jubilaciones, pensiones y otras prestaciones que cuentan con mecanismos vinculados al Índice de Precios al Consumidor (IPC), el salario mínimo no dispone de una actualización automática por inflación.
Con las posiciones sindical y empresaria separadas por más de $500.000 para diciembre, la negociación terminó sin acuerdo y trasladó nuevamente la decisión al Gobierno nacional, que deberá establecer por decreto cuál será el próximo sendero de actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil.