Saladas recuerda al padre Demarchi a 30 años de su muerte: qué pidió la parroquia a los vecinos
La iglesia San José de Saladas abrirá de 7 a 22 para que los fieles recen ante la tumba del padre José Demarchi, a 30 años de su muerte. Pero hay un pedido especial: llevar una planta. ¿Qué simboliza?
La iglesia San José de Saladas abrirá sus puertas este martes 20 de octubre de 7 a 22 para que la comunidad rece ante la tumba del padre José Demarchi, al cumplirse 30 años de su fallecimiento. La jornada incluye rosario, misa y una propuesta que busca dejar una huella viva en el jardín parroquial.
Las autoridades de la parroquia organizaron una jornada de puertas abiertas con el objetivo de que vecinos, instituciones y grupos comunitarios puedan acercarse a rendir homenaje al sacerdote que estuvo al frente de la comunidad durante dos décadas.
Un día para el recogimiento
El templo permanecerá abierto de manera corrida desde las 7 hasta las 22. Durante ese horario, cualquier persona o grupo podrá tener un momento de oración frente a la tumba del padre Demarchi con total libertad.
Quienes deseen coordinar un turno o un momento especial de oración para grupos parroquiales, delegaciones de amigos o movimientos comunitarios pueden comunicarse previamente al teléfono 3782454515.
Rosario, misa y una siembra comunitaria
Los actos centrales se concentrarán en la tarde-noche. A las 19 se rezará el Santo Rosario, y a las 20 se celebrará la Santa Eucaristía en acción de gracias por la vida y obra del sacerdote.
Además, la parroquia impulsa una propuesta simbólica bajo la premisa de que «la muerte no es el fin de la vida». Se invita a los asistentes a llevar una planta para colocar en el jardín del templo, como representación concreta de la continuidad de su siembra espiritual y comunitaria en Saladas.
¿Quién fue el padre José Demarchi?
En una publicación reciente en redes sociales, la parroquia lo recordó con estas palabras: «Saladeño por adopción – adopción que tuvo mucho de obediencia, empapada de un profundo amor al prójimo. Fue nuestro párroco desde 1976 hasta 1996. Estuvo 20 años con nosotros. Y un domingo, el 20 de octubre de 1996, antes de celebrar la Eucaristía, falleció. Él nos dejó un legado muy fuerte en la comunidad…».
El texto también menciona que, para describirlo, recurren a las palabras de la querida «tía Pepa» Arregín, y cierra con una invitación a rezar «con memoria agradecida, por su eterno descanso junto al Padre, al que tanto amó e hizo presente día a día».