Sacudón en la cúpula policial: confirman reestructuración tras la llegada del nuevo subjefe
El jefe de la Policía de Misiones confirmó una reestructuración en la cúpula y anticipó más cambios. ¿Qué pasará con los comandos regionales y el equipamiento?
El jefe de la Policía de Misiones, comisario general Sandro Martínez, anunció que se viene una reingeniería en la plana mayor y los comandos regionales, en medio de una serie de cambios que sacuden la cúpula de la fuerza. La noticia llega después de la designación del comisario general Maloski como nuevo subjefe y de Hugo González al frente de la Dirección General de Seguridad.
Los movimientos se produjeron tras la renuncia del comisario general Marcos López Asencio. Raúl Maslowski, que hasta ahora dirigía Seguridad, pasó a ocupar la Subjefatura, mientras que González, proveniente del Comando Regional de San Vicente, asumió la conducción de Seguridad. “Indefectiblemente hay que realizar una reingeniería dentro de la plana mayor y en los comandos regionales”, advirtió Martínez, anticipando más cambios en distintas áreas operativas.
Seguridad vial y presencia en las calles
El jefe policial puso el foco en la seguridad vial, a la que definió como “la madre de las batallas”. Consideró que los siniestros de tránsito requieren un cambio de conducta social y anunció controles, capacitaciones, trabajo con escuelas y coordinación con otros organismos.
Además, destacó la decisión de reforzar la presencia territorial. Los cadetes que egresan de la formación en Posadas cumplen al menos seis meses de tareas preventivas en la vía pública antes de ser asignados a una jurisdicción. “Si bien la Policía ha avanzado mucho en tecnología, contamos con cámaras, drones y alarmas vecinales, pero la gente necesita ver al policía caminando y tener ese contacto humano”, sostuvo.
Los nuevos efectivos, por ahora, utilizan bastones policiales y no portan armas. También se trabaja en una redistribución del armamento hacia los comandos regionales del norte, especialmente en Bernardo de Irigoyen, por su carácter fronterizo.
Salud mental y asistencia al personal
Otro eje central fue la salud mental de los efectivos. La Dirección General de Servicios Sociales cuenta con profesionales en psicología, medicina, psiquiatría y asistencia social, que fueron trasladados desde Posadas hacia las unidades regionales para facilitar el acceso a la atención.
“El capital humano para nosotros es de vital importancia. Si el hombre o la mujer policía no está bien dentro de su salud mental, dentro de la parte espiritual y física, no puede cuidar a nadie”, expresó Martínez. Aseguró que hay programas de acompañamiento y que quienes necesiten licencia pueden acceder sin perder el salario.
Consultado por el aumento de suicidios en fuerzas federales durante 2025, el jefe policial dijo que Misiones no presenta los mismos niveles, aunque reconoció que existen casos y que cada uno es relevante. Los jefes de cada dependencia deben conocer la situación personal, familiar, social y económica de sus efectivos para detectar riesgos.
Un plantel de 10.200 efectivos
La Policía de Misiones cuenta con unos 10.200 efectivos, una cifra que Martínez considera acorde a las características de la provincia y al despliegue de fuerzas federales. Sin embargo, admitió que se necesita más personal: cerca de 800 cadetes están en formación y recientemente egresaron 247 agentes, destinados a tareas operativas.
La incorporación de herramientas digitales permite reducir tareas administrativas y liberar personal para el patrullaje preventivo. “Podemos mermar esa cuestión de los papeles y trasladar esos recursos disponibles al patrullaje preventivo”, explicó.
Salarios, adicionales y situación económica
En cuanto a los sueldos, un agente en Posadas percibe alrededor de 1,2 millones de pesos, mientras que en el interior el monto es mayor por el adicional de zona. Martínez reconoció que el ingreso no alcanza para cubrir todas las necesidades y que la situación económica impacta en la fuerza.
Desde la Jefatura se gestionan mecanismos junto al Ministerio de Gobierno y el Ministerio de Hacienda para asistir a policías con dificultades económicas o compromisos crediticios. También remarcó la necesidad de preservar los francos y evitar la sobrecarga laboral.
Renovación de patrulleros y equipamiento
De cara al presupuesto provincial 2027, la Policía proyecta renovar parte de su parque automotor, armamento, chalecos y otros elementos de protección. “En nuestro planeamiento estratégico siempre está el tema de renovar nuestro parque automotor, nuestro armamento y nuestros chalecos”, afirmó.
Además, se preparan bomberos y comandos regionales ante posibles fenómenos asociados al efecto de El Niño, con atención especial en las zonas cercanas al río Uruguay.
Menos custodias y más despliegue territorial
Se redujo la cantidad de efectivos destinados a custodias de funcionarios, manteniendo las tareas de protección establecidas por la Constitución y las normas vigentes. Esa reducción permitió reforzar otros sectores.
Como parte de la estrategia, se crearon nodos de seguridad en distintos puntos de Posadas, como Itaembé Guazú, donde funcionan servicios de bomberos, investigaciones, Criminalística, Drogas Peligrosas y atención médica para policías. El objetivo es acercar los servicios a los barrios y evitar que los efectivos se concentren en la Jefatura.
Mujeres al frente de dependencias
Martínez destacó el crecimiento de la participación femenina en puestos de conducción. Una comisaria inspectora está al frente del Comando Regional de Eldorado, y una oficial subayudante, con dos años de egreso y formación universitaria, fue designada al frente de la Comisaría de la Mujer de Bernardo de Irigoyen.
También hay mujeres en cargos de conducción en San Antonio, y se destacó a la oficial auxiliar Morel, quien obtuvo el primer orden de mérito en una evaluación de exigencia física, intelectual y psicológica. “Para nosotros el uniforme policial es uno solo, mujer u hombre”, afirmó.
“Hace 33 meses que me acuesto y me levanto pensando en mis policías”
Hacia el final, Martínez sostuvo que la conducción prioriza atender las necesidades de los efectivos y las demandas de la comunidad. “Hace 33 meses que estoy trabajando, me acuesto y me levanto pensando en mis policías y pensando qué estrategia podemos elaborar para que los misioneros estén cada vez más tranquilos”, expresó.
También se refirió al conflicto en la avenida Uruguay y afirmó que la conducción debe asumir la responsabilidad sobre el funcionamiento interno. “El jefe es el responsable”, dijo, y remarcó que cada responsable debe conocer y acompañar a sus efectivos.
Martínez cerró con una idea fuerza: “El secreto está en eso: el policía debe estar en contacto con la gente”.