Sacaron un crédito y lo que encontraron en su casa los dejó helados
Boletas de $1.500.000 y cortes sin demora: ¿qué esconden las facturas de EJESA? Los vecinos de Libertador ya no aguantan más.
Vecinos de Libertador Gral. San Martín se movilizaron contra los tarifazos de EJESA: reclaman boletas de hasta $1.500.000 y cortes sin aviso. La bronca crece y piden que la Legislatura imite el modelo salteño.
El último viernes, una multitud marchó en Libertador para decir basta. Los recibos de luz se volvieron impagables: una familia tipo paga entre $250.000 y $300.000 por mes, mientras que un pequeño almacén de barrio recibió una boleta de $1.500.000. “Trabajamos para pagar la luz”, fue el grito unánime.
Paula, vecina de la localidad, contó por Radio 2 que la situación es insostenible. “Antes podías acumular dos o tres facturas, ahora con la primera vencida te cortan el servicio”, denunció. Y agregó: “Aunque pagues fuera de término, si no avisás al instante, igual te cortan”.
¿Qué reclaman los vecinos?
Los manifestantes exigen que se prohíban los cortes por ley, se congelen las tarifas y se eliminen las tasas e impuestos provinciales que, según denuncian, representan un 45% del total de la boleta. Esos impuestos están autorizados por SUSEPU.
Además, piden que se revea la concesión del servicio. “Los concejales callan y los diputados ponen excusas. Queremos que la Legislatura actúe como en Salta”, reclamó Paula.
El periodista José Brandón de L.G.S.M. es uno de los impulsores de las movilizaciones. Desde hace semanas, distintos sectores juntan firmas para frenar los tarifazos.
El impacto en el comercio
El caso del almacén de barrio no es aislado. Paula relató que hay locales que abren y cierran en menos de un mes porque no pueden pagar alquiler y luz al mismo tiempo. “Muchos se fueron a la informalidad o venden solo por delivery”, explicó.
Los vecinos aseguran que los cobros indebidos y los “extras” millonarios son moneda corriente. “Te llegan cargos que no pediste y si no pagás, te cortan”, denunciaron.
La movilización del viernes fue la más grande hasta ahora, pero advierten que no será la última si no hay respuestas.