¿Sabés qué hacer si tiembla en el aula? El plan de la UNCA que busca salvar vidas en las escuelas
La UNCA ya capacitó a cientos de alumnos con simulacros y juegos. ¿Qué pasó cuando los sismos volvieron a la agenda? Los detalles que no contaron.
La Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) puso en marcha un ambicioso programa de prevención sísmica en escuelas de la provincia. Simulacros, juegos y capacitaciones buscan reemplazar el miedo por acción correcta ante un sismo.
En medio de la inquietud que generan los movimientos telúricos en la región —aunque en su mayoría leves—, la Facultad de Tecnología y Ciencias Aplicadas recordó que desde 2024 desarrolla una iniciativa de seguridad sísmica destinada a estudiantes, docentes y directivos.
¿Cómo surgió la idea?
La decana Natalia Edith Fernández explicó que el proyecto nació de una convocatoria de la Secretaría de Extensión Universitaria. El objetivo: corregir conceptos erróneos sobre los sismos y brindar herramientas concretas para actuar durante y después de un movimiento telúrico en edificios educativos.
“El proyecto tenía como objetivo acercar a los chicos, a los docentes y a los directivos el conocimiento sobre cómo actuar durante y después de una actividad sísmica en los edificios educativos”, señaló Fernández.
Un equipo interdisciplinario en acción
La propuesta fue diseñada por un equipo que reúne a geólogos, trabajadores sociales, docentes y estudiantes de Geología y de la Tecnicatura en Gestión de Riesgo, Higiene y Seguridad en el Trabajo. Realizaron capacitaciones, simulacros y actividades didácticas en establecimientos educativos.
Fernández destacó que uno de los pilares fue abordar la temática de forma accesible. “La idea era hacer capacitaciones, simulacros y llevarles a los chicos estos conceptos desde una manera más lúdica, para bajar un poco el tema de la ansiedad y los miedos y poder actuar de manera correcta al momento de la situación”, afirmó.
El proyecto sigue vigente
Aunque el proyecto de extensión concluyó a mediados de 2025, la decana aseguró que el trabajo continúa mediante las prácticas profesionales de los estudiantes de Gestión de Riesgo en distintas instituciones educativas de la provincia.
“Los estudiantes generan proyectos para dar respuesta a los simulacros y al tema de la seguridad de los edificios. Hace unos meses firmamos convenios con instituciones educativas del interior y muchos chicos están trabajando en escuelas de la zona de Los Altos para responder a estos requerimientos de la comunidad”, explicó.
Fernández remarcó que la universidad sigue siendo un organismo de consulta permanente cada vez que la actividad sísmica vuelve a la agenda pública. En los últimos días, especialistas de la Facultad de Tecnología fueron convocados para brindar información técnica sobre los movimientos registrados en la provincia.
“Nuestros profesionales están siendo consultados permanentemente para explicar qué está ocurriendo y llevar tranquilidad a la comunidad”, indicó.
La decana insistió en que la prevención y la capacitación son las herramientas clave para reducir riesgos. El compromiso de la UNCA es llevar estos conocimientos tanto a la Capital como al interior provincial, a través de proyectos de extensión y prácticas académicas.