Ruta 9: arrancaron los parches de emergencia, pero hay un detalle que inquieta a los conductores
Hace años que los conductores denuncian baches y banquinas destruidas en la Ruta 9. La nueva concesionaria arrancó con los parches de emergencia, pero admitió algo que no deja tranquilo a nadie.
La nueva concesionaria del Corredor Noroeste, Autovía del NOA (Aunoa), salió a responder a las quejas de los usuarios con un informe de las tareas que ejecutó entre el 13 y el 20 de octubre, apenas 13 días después de asumir formalmente la administración. El foco de los trabajos está en la Ruta Nacional 9, el tramo que más dolores de cabeza les genera a quienes circulan a diario por Tucumán.
Sin embargo, la propia empresa admitió que la recuperación de los sectores más castigados llevará tiempo y que las mejoras se van a concretar de manera progresiva.
Qué se está haciendo en la Ruta 9
Según el reporte difundido por la firma, las cuadrillas avanzaron con bacheo de mezcla asfáltica en caliente sobre dos tramos concretos: entre los kilómetros 1294 y 1295, en sentido descendente, y entre los kilómetros 1324 y 1326, en ambos sentidos de circulación.
También hubo intervenciones en el puente sobre el río Yatasto y en el kilómetro 1457, dentro del corredor que une Tucumán con el resto de las provincias del norte.
En cuanto al mantenimiento, se hicieron tareas de acondicionamiento y perfilado de banquinas. Además, con retroexcavadoras se retiró barro acumulado a la altura del kilómetro 1387.
La limpieza con maquinaria pesada abarcó el tramo entre los kilómetros 1290 y 1295 y sectores cercanos al 1299. El desmalezado, en tanto, se concentró entre los kilómetros 1288 y 1300 y del 1336 al 1344.
En el acceso a San Pedro de Colalao, en el kilómetro 1359, la empresa informó que relevó la zona y reemplazó luminarias. En paralelo, avanzó con la adecuación edilicia y tecnológica de la estación de peaje Molle Yaco, ubicada en el kilómetro 1357, para poner en marcha el nuevo sistema de cobro.
El plan también llega a otras tres provincias
El Corredor Noroeste es una red de más de 1.000 kilómetros y el mantenimiento no se limita a Tucumán. En Santiago del Estero, los equipos trabajaron sobre la Ruta Nacional 9, sobre todo entre los kilómetros 1139 y 1253, con bacheo, limpieza de vegetación, acondicionamiento de banquinas y mejoras en la estación de peaje La Florida.
En Salta y Jujuy, los operativos se desplegaron sobre las rutas nacionales 9, 34, 66 y 1V66, con bacheo superficial y profundo, desmalezado y limpieza cerca de barandas de seguridad y cartelería. También se intervino en la estación de peaje Cabeza de Buey y se hicieron reparaciones puntuales en territorio jujeño, cerca de los kilómetros 1704 y 1705.
La advertencia de la concesionaria
Frente a las críticas por el deterioro de las rutas y los riesgos que eso implica para los automovilistas, desde Aunoa reconocieron que hay sectores muy dañados que necesitan intervenciones sostenidas en el tiempo.
“El estado de distintos sectores del corredor requiere intervenciones que no pueden resolverse de manera inmediata. Su recuperación demanda trabajos sostenidos, planificación y una ejecución progresiva de las mejoras necesarias”, señalaron desde la empresa mediante un comunicado.
La concesionaria también pidió distinguir las condiciones en las que recibió la infraestructura del ritmo de las tareas que empezó a ejecutar desde que tomó la administración. Según su explicación, los trabajos se están desplegando de a poco a lo largo de los más de 1.000 kilómetros del corredor, después de apenas dos semanas de gestión.
La preocupación de los conductores no se va
Más allá del inicio de las reparaciones, el estado de las rutas nacionales del NOA sigue siendo un motivo de inquietud para quienes las transitan todos los días. Los baches, las banquinas deterioradas y la falta de mantenimiento complican tanto a automovilistas como a transportistas que se mueven entre provincias.
Por ahora, las tareas anunciadas son de conservación y recuperación de sectores críticos. En el informe difundido, la concesionaria no precisó un plazo definitivo para la rehabilitación integral de los tramos más afectados.
Así las cosas, mientras avanzan las primeras obras, los usuarios deberán esperar para comprobar si las mejoras prometidas se traducen en condiciones de circulación más seguras en uno de los corredores viales más importantes del norte argentino.