Roxana Giravica: la familia rompió el silencio y apuntó contra un sospechoso inesperado
La familia de Roxana Giravica no acepta la hipótesis del suicidio y apuntó contra el entorno de la joven. Además, denunciaron una falla grave en la investigación: en Metán no hay médico forense y los exámenes iniciales se retrasaron. ¿Qué pasó realmente?
El cuerpo de Roxana Giravica apareció en un camino de tierra cercano al relleno sanitario de San José de Metán y el caso dejó de ser un misterio para convertirse en un escenario de tensión judicial. La joven llevaba una semana desaparecida. Su familia, lejos de aceptar la hipótesis del suicidio, salió a cuestionar los manejos de la investigación y a sembrar sospechas sobre el entorno de la víctima.
El fiscal penal Gonzalo Gómez Amado llegó hasta el lugar del hallazgo para coordinar los peritajes de la División Criminalística. Frente a la presión de los allegados y el impacto que generó el caso en la ciudad, el funcionario intentó bajar el tono y aseguró que "no se descarta ninguna hipótesis". La línea que investiga una posible muerte violenta o femicidio sigue abierta.
La denuncia que paraliza a Metán
Los familiares de Roxana no solo reclamaron por la pérdida. También expusieron una falencia que podría complicar la causa: la falta de un médico forense en Metán. Según denunciaron en el mismo lugar donde encontraron el cuerpo, la ausencia de un legista local demoró los exámenes iniciales sobre los restos. Esa demora, advirtieron, podría entorpecer de manera irreversible la autopsia y los resultados científicos que deben determinar cómo murió la joven.
La familia exigió una investigación profunda. Pidió peritajes tecnológicos sobre los teléfonos y un rastreo exhaustivo de los movimientos del entorno cercano de Roxana durante los días que estuvo desaparecida. El sur de la provincia sigue en vilo y en estado de alerta ante un caso que amenaza con destapar fallas graves en el sistema judicial y forense de la región.