Rosario pierde su última fábrica de freezers: los 200 trabajadores de Electrolux firmaron la salida
El acuerdo que destrabó la salida de los operarios de Electrolux en Rosario se firmó sobre la hora, y las condiciones que consiguieron los trabajadores no son las que el gremio esperaba. Qué pasa con la planta y con los casi 200 puestos que quedan atrás.
La planta de Electrolux en Rosario ya tiene fecha de cierre definitivo. Un acuerdo entre la multinacional y el gremio formalizó la salida de los casi 200 operarios que todavía seguían dentro del establecimiento, a un día de que venciera la conciliación obligatoria.
La negociación se destrabó el lunes, cuando el plazo legal estaba a punto de expirar. Según lo pactado, los trabajadores desvinculados cobrarán la indemnización calculada con la legislación laboral anterior, más el equivalente a cinco salarios adicionales.
Con los freezers como último producto que salía de la línea rosarina, la firma de origen sueco deja de fabricar en el país. La compañía mantendrá su operación comercial en Argentina, pero abastecerá el mercado con equipos importados.
El reclamo gremial que no baja
Desde la Unión Obrera Metalúrgica de Rosario no dieron el brazo a torcer. Su secretario general, Antonio Donello, aseguró: “No nos resignamos y seguimos pidiendo la reapertura de la empresa”.
El dirigente volvió a cuestionar la decisión empresarial y reclamó un cambio de rumbo en la política de importaciones. Pidió que “se termine” con esa estrategia y que “se apueste a la producción local”.
Un sector que trabaja a media máquina
La caída de Electrolux golpea a la rama de línea blanca, que tiene en Rosario su principal polo productivo del país. El dato no es aislado: según el último informe mensual de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), la industria metalúrgica argentina trabaja apenas al 40,2% de su capacidad.
La medida cierra una etapa de recortes sucesivos en la actividad fabril de la región.
Despidos en Nación Servicios y la conciliación obligatoria
En paralelo, la Asociación Bancaria marchó el lunes junto a trabajadores hasta las puertas de Nación Servicios para repudiar 21 despidos recientes en la entidad. Tras la protesta y de la audiencia que se realizó al mediodía en el Ministerio de Trabajo, se dictó la conciliación obligatoria.
El gremio le pidió a la empresa que aproveche ese plazo para “asumir su responsabilidad y buscar una solución favorable para los trabajadores que permita revertir los despidos y preservar cada puesto de trabajo”.
La obra social de las Fuerzas Armadas, sin salida
Más lejos de una solución, el conflicto en la obra social de las Fuerzas Armadas se agrava. El gobierno amenaza con cerrar farmacias y delegaciones, mientras sigue el corte en las prestaciones a pesar de que se descuenta la cuota de la obra social.
Un caso testigo es el de Carlos Hugo Martínez, suboficial retirado y afiliado a Iose/Iosfa/Osfa desde 1971. Su esposa, con cáncer, permanece sin tratamiento desde abril. Martínez definió encadenarse otra vez a la obra social y aclaró: “Se me descuenta la cuota, como corresponde, rigurosamente todos los meses, o sea no le debo nada a la obra social”.
ATE Rosario, que acompaña el reclamo, denunció que la institución fue vaciada durante el gobierno de Javier Milei. “Cuando el entonces ministro Luis Petri asumió al principio de la gestión tenía en caja un superávit de $ 25.000 millones y ahora la deuda de la obra social se estima que supera los $ 500.000 millones”, sostuvo Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE nacional, en las protestas de septiembre que terminaron con la renuncia del responsable de la Osfa.
En Rosario, la obra social no cuenta con efectores propios.