Rosario aprieta a los que tapan la patente: ya no alcanza con destaparla cuando llega el inspector
El Concejo aprobó una ordenanza que apunta a las maniobras para esquivar los controles con la patente tapada o modificada. Lo que más cambia no es la multa: es hasta dónde pueden llegar los inspectores.
El Concejo Municipal de Rosario dio luz verde a una ordenanza que amplía las herramientas para fiscalizar vehículos con patentes ausentes, ocultas, adulteradas o ilegibles. La iniciativa, aprobada este jueves, apunta a cortar una maniobra que se repite: conductores que esconden o modifican la chapa para que los controles de tránsito y las cámaras de videocontrol no puedan identificarlos.
La norma abarca a autos y motos, sin importar si están circulando, detenidos o estacionados en la vía pública. En esos casos, los inspectores quedan habilitados a disponer el traslado al corralón cuando corresponda.
Qué cambia respecto de la normativa anterior
El punto central es el alcance. Hasta ahora, la legislación vigente tenía limitaciones para intervenir sobre vehículos que no estaban en movimiento. Con la modificación, la medida también alcanza a los que están detenidos o estacionados en la calle con la patente en falta.
El otro cambio de fondo es que ya no basta con retirar el elemento que tapa la chapa para evitar que se lleven el vehículo. Si se constata que ese objeto se usó para ocultarla o dificultar su lectura, la sanción se aplica igual, aunque después el conductor corrija la situación sobre la marcha.
La ordenanza es de autoría de la concejal Carolina Labayru y establece una escala de multas que diferencia entre los incumplimientos simples y las maniobras deliberadas para impedir la identificación del rodado.
Cuánto se paga según la falta
Para las faltas más leves —no tener la patente colocada, llevarla en un lugar no visible o usar una chapa antirreglamentaria— las multas van de 50 a 150 unidades fijas.
Cuando la patente es ilegible por deterioro o suciedad que impide leerla, o cuando se detectan permisos provisorios adulterados, la sanción trepa a 75 a 375 unidades fijas.
Los casos más graves —alterar los caracteres de la patente o usar dispositivos destinados a ocultarla o impedir su lectura— se castigan con 150 a 500 unidades fijas. Cada unidad fija equivale al valor de un litro de nafta súper, según lo informado por la Agencia Provincial de Seguridad Vial.
La reincidencia se considera un agravante: puede derivar en la multa máxima prevista para la infracción y en una eventual inhabilitación. En todos los casos, el pago de la multa no reemplaza la remisión del vehículo al corralón cuando corresponda.
Qué pasa si te roban o perdés la patente
La norma contempla a quienes sufren el robo o el extravío de la chapa. Para evitar que les retiren el auto por ese motivo, deberán presentar la denuncia correspondiente, que tendrá una validez de cinco días. En ese plazo, tendrán que iniciar el trámite para reponerla.
Los vehículos cero kilómetro con documentación provisoria original y vigente también quedan exceptuados.
Además, el Municipio deberá lanzar campañas para informar cuáles son las obligaciones de los conductores, qué documentación presentar en caso de robo o extravío y qué sanciones les corresponden a quienes incumplan las reglas.