Rosario 2027: los nombres que ya se anotaron para la intendencia y la decisión de Javkin que puede cambiarlo todo
En Unidos esperan que Javkin defina en diciembre si va por un tercer mandato, mientras el socialismo, el PRO y los libertarios mueven sus fichas. La pregunta que nadie responde: quién quedará fuera del reparto.
La carrera por la Intendencia de Rosario ya arrancó y, aunque todavía faltan meses para las definiciones, el tablero político local se mueve a toda velocidad. Las Paso están fijadas para el 18 de abril y las generales para el 13 de junio, y en ese calendario la disputa por el Palacio de los Leones concentrará buena parte del foco. Hay muchos anotados, pero una sola pregunta que puede reordenar todo: ¿Pablo Javkin va por un tercer mandato?
La respuesta llegará en diciembre. Mientras tanto, desde distintos sectores coinciden en que quien comandará la estrategia electoral no será el intendente sino el gobernador Maximiliano Pullaro. "Cuando tenés un gobernador tan fuerte, es difícil no subordinarte a lo que él plantee", advierten desde el gobierno provincial.
Unidos: la interna de tres perfiles que espera una señal
En el oficialismo la apuesta es a una interna competitiva con al menos tres precandidatos de perfiles bien distintos: uno que represente la gestión municipal, otro de centroizquierda y un tercero de centroderecha, referenciado en la política de seguridad de la administración provincial. Fuentes socialistas, radicales y del PRO coinciden en ese diagnóstico.
El primero de esos nombres, claro, es el de Javkin. Si el intendente finalmente no compite, aparecen la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck —una protagonista fuerte del debate político local— y el secretario de Gobierno, Sebastián Chale, el vocero más importante de la gestión después del propio intendente.
Javkin ya dijo varias veces que, si percibe posibilidades de triunfo de Juan Monteverde, no dudará en saltar a la cancha. Eso implica que, si juega Juan Pedro Aleart y se consolida un escenario de tercios en el que Unidos y La Libertad Avanza se repartan el voto no peronista, el intendente competirá automáticamente.
En su entorno piden paciencia. Entienden a los que se lanzan ahora porque necesitan posicionarse y visibilizarse, pero aclaran que la prioridad de Javkin es la gestión: terminar las obras en marcha y atender el desafío que implicará el fenómeno de El Niño, una preocupación compartida por todos los intendentes de la provincia.
En el municipio sostienen que la gestión atraviesa su mejor momento de valoración ciudadana desde que asumió. Roque Cantoia, titular de la consultora Doxa Data, confirmó ese dato: el nivel de aprobación llegó al 44%. Para el oficialismo, anticipar la discusión electoral no suma frente a las preocupaciones actuales de los vecinos.
El socialismo y el PRO mueven sus fichas
Dentro del socialismo hay varios candidatos posibles: Joaquín Blanco y Lionella Cattalini, del sector que conduce el partido; Susana Rueda, por el bonfatismo; y Federico Lifschitz. El que está más lanzado es Blanco, secretario general del partido, a quien Pullaro le dio visibilidad en eventos clave como los Juegos Suramericanos. Después de tres mandatos como diputado provincial, tiene una voluntad clara de no repetir y ser candidato a intendente. Además, fue crítico de la gestión de Javkin, un matiz que en el pullarismo creen necesario.
Por el lado de la centroderecha se proyecta Federico Angelini, integrado al esquema político de Pullaro tras haber sido funcionario del Ministerio de Seguridad nacional. El dirigente, que proviene del PRO, es hoy la cara más visible del Ministerio de Seguridad provincial en Rosario y es considerado alguien capaz de quedarse con votos que en otro momento fueron a La Libertad Avanza. Su rol clave como representante de Patricia Bullrich para la aplicación del Plan Bandera le da un plus: en el gobierno provincial están convencidos de que la valoración ciudadana sobre la política para combatir el delito, según Cantoia muy alta, será lo que más pese a la hora de definir el voto.
Pero desde el PRO aparece otra aspirante: la concejala Anita Martínez expresará la semana próxima una decisión firme de competir en las Paso, según quienes la impulsan con aval de la conducción nacional del partido, es decir, de Mauricio Macri. Es un punto que discuten desde el entorno de Angelini, quien tiene una relación históricamente estrecha con el expresidente, que lo llevó en su momento a ser titular del PRO a nivel nacional.
¿Puede haber más candidatos dentro de la coalición oficialista? Por fuera de las tribus mencionadas, uno que viene levantando el perfil, sobre todo con acciones en los barrios, es Pablo Gavira. Cerca del concejal y periodista, de todos modos, dicen que por ahora no está en sus planes postularse en 2027 y que su apuesta parece ser construir a futuro. Salvo que, en la estrategia general de Unidos, se entienda que su pertenencia al partido UNO, de base evangelista, sirva para acercar a ese sector religioso en crecimiento.
El peronismo y el liderazgo de Monteverde
Juan Monteverde, líder y concejal de Ciudad Futura, concentra el respaldo del entramado principal del PJ santafesino: los senadores articulados por Armando Traferri, el rossismo, La Cámpora, el Movimiento Evita, el Frente Renovador con Diego Giuliano y los intendentes liderados por Pablo Corsalini.
Podría llegar como candidato único, aunque persisten sectores que consideran que una interna fortalecería al espacio. Cerca de Monteverde —que peleó cabeza a cabeza con Javkin en los comicios de 2023— entienden que puede servir, pero que tiene que ser competitiva.
Los nombres que aparecen por ahora: el histórico dirigente vecinalista de Empalme Osvaldo "Lalín" Ortolani recibió ofrecimientos, pero por ahora los rechaza. El perottismo, en tanto, evalúa a la exministra de Salud Sonia Martorano. Una posibilidad que desde Ciudad Futura veían con agrado era la de Marcelo Lewandowski. El senador nacional no cierra del todo la puerta, pero parece más enfocado en lo provincial y nacional.
En el cuadrante de la centroizquierda hay otros dos candidatos posibles: el exsecretario de Salud Leonardo Caruana y el exconcejal Roberto Sukerman, que en 2019 perdió con Javkin pero quedó muy cerca.
Caruana pertenece al Frente Amplio por la Soberanía (FAS), que a nivel provincial lidera Carlos del Frade. En su entorno dicen que quiere jugar, en un marco en el que su agrupación promete presentarse en todas las categorías. Sin embargo, hay una negociación abierta con Monteverde, que podría ser el verdadero perjudicado por una postulación de Caruana. "Si es por el proyecto para Rosario, tenemos muchas coincidencias. Lo provincial va por otro lado", dicen desde Ciudad Futura.
Sukerman volvería a ir —como en los comicios de 2025— por fuera del peronismo. En aquella oportunidad sacó, en la elección de concejal, algo más del 5 por ciento de los votos. Enfrentado con Monteverde desde las Paso de 2023, el abogado constitucionalista cuestiona la falta de diálogo y de construcción programática con el PJ, y conversa con distintos sectores para formar un frente. Desde Ciudad Futura desdramatizan y mandan un mensaje tanto a Sukerman como a Caruana: "A todos los que quisieron inventar algo por fuera el año pasado les fue muy mal".
La Libertad Avanza, la mayor incógnita
De los partidos más grandes, La Libertad Avanza es el sector con mayor indefinición. Juan Pedro Aleart dijo en una entrevista reciente lo que ya había adelantado el apoderado del partido y muy posible postulante a gobernador, Marcos Peyrano: que van a competir en todas las categorías. Pero no confirmó si él será o no candidato a intendente.
En principio aparecen dos obstáculos: Aleart —que llegó a la política de la mano de Patricia Bullrich— no tendría aún el visto bueno del karinismo, que comanda el partido a nivel provincial con la diputada Romina Diez; y las conversaciones entre el pullarismo y el gobierno nacional apuntan a correrlo de la pulseada local.
Esas conversaciones tuvieron esta semana una traducción concreta: el pullarismo facilitó en Diputados el blindaje del decreto 70/23 de Javier Milei. Lo mismo hará con el objetivo político más importante para el oficialismo en el Congreso: la suspensión de las Paso nacionales. ¿Qué espera a cambio? Una competencia de baja intensidad en la provincia y, fundamentalmente, en Rosario.
Eso podría empujar una alternativa a la de Aleart. Por ejemplo, la de Agustín Pellegrini, que sí goza de la absoluta confianza de Diez y que, en un momento de mayor vigor de la fuerza, fue postulante a diputado nacional siendo un desconocido y ganó.
Pero lo que pasó esta semana en el Concejo Municipal no puso justamente a los ediles mileístas en la ruta del acuerdo: La Libertad Avanza trabó el jueves la aprobación del proyecto de Javkin para legalizar Uber y otras aplicaciones del mismo tipo en Rosario.
Qué dicen las encuestas y por qué la oferta lo define todo
En un escenario que puede ser de tercios, lo que hagan los libertarios puede ser determinante. Según las mediciones de Doxa Data, Javkin tiene un 44% de aprobación, su mejor registro desde la pospandemia, y acumula cinco estudios trimestrales en ascenso. Pero esa recuperación, explicó Cantoia, todavía no se traslada a la continuidad de Unidos, que "ronda el 35%, frente a un 50% que prefiere un cambio". Dentro de este último grupo identificó dos tercios de orientación peronista y un tercio libertaria.
El consultor propone distinguir dos dimensiones: "Una es la coyuntura: cómo evalúan los vecinos la gestión, la seguridad o la situación económica. La otra es la decisión electoral, que no es un reflejo automático de la primera. Un vecino puede aprobar la gestión y aun así estar disponible para votar otra cosa, o desaprobar y terminar acompañando al oficialismo porque no encuentra una alternativa que lo convenza". Eso, señaló, sucede tanto a nivel nacional como local.
"Una parte importante de la decisión se juega en cómo se compone la oferta: cuántos candidatos compiten, qué representa cada uno y qué alternativas reales tiene cada vecino al momento de votar. Rosario lo mostró en las últimas elecciones: en 2015 fue una competencia de tres tercios y en 2023 un mano a mano que se definió por tres puntos y medio. Con niveles de aprobación parecidos, una oferta fragmentada y una polarizada producen resultados muy distintos", explicó.
Cantoia proyecta una disputa abierta, aunque con un oficialismo que llega en mejores condiciones que en las elecciones intermedias y que en 2023. En ese análisis, el peso provincial es central: "En 2023, Rosario no eligió solo un intendente, eligió un proyecto político, que es Unidos".
La política de seguridad aparece como uno de los principales activos de ese proyecto: dos de cada tres rosarinos consideran que está mejor o mucho mejor que en años anteriores, según sus estudios. "La elección en Rosario no se define solo en Rosario. Pesan el proyecto político, las identidades partidarias y el premio o castigo a la gestión provincial", sostuvo.