Rompieron el cerco de un barrio privado de Bariloche: los esperaban afuera
Vecinos de un barrio privado de Bariloche alertaron a la policía por intrusos y el operativo terminó con tres detenidos. Lo que tenían en las manos cuando los atraparon y el dato que complica la acusación en plena formulación de cargos.
Un llamado a la policía por el ingreso de intrusos a un barrio privado del oeste de Bariloche terminó con tres jóvenes detenidos en flagrancia, según la descripción que la fiscalía presentó al formular cargos. Habían violentado el cerco perimetral y ya tenían un televisor y una caja de herramientas en la mano, pero no llegaron a completar el robo.
La acusación la expuso el fiscal Inti Isla. Los imputados son Martín Rodríguez y los hermanos Miguel y Fabián Barrera Santibáñez, todos domiciliados en el barrio Virgen Misionera.
Qué encontró la policía cuando llegó
Según el relato de la fiscalía, el miércoles a las 20.30 los jóvenes entraron “en convergencia intencional” a Valle Escondido, el barrio privado ubicado en Bustillo al 15.500. Después de romper el cerco, retiraron un televisor y una caja de herramientas de un contenedor “aledaño a una vivienda”.
Cuando se preparaban para escapar con lo que habían juntado, la policía los detuvo. El fiscal los imputó por tentativa de robo “en poblado y en banda”. El juez César Lanfranchi convalidó la formulación de cargos pese a la oposición de la defensa.
Los argumentos de la defensora oficial
Natalia Araya, defensora oficial, cuestionó el procedimiento por varios frentes. Sostuvo que la detención se produjo en la vía pública y no dentro del terreno, que no hay denuncia penal del presunto damnificado y que toda la sospecha se apoyó en “un procedimiento policial”.
También marcó que no está claro el rol de cada uno de los detenidos: el informe solo indica que “dos de ellos ingresaron” a la propiedad cercada, sin que la fiscalía precisara de quiénes se trata. Y planteó que el hecho encuadraría como hurto y no como robo, porque no hay constancia de que el contenedor estuviera cerrado ni de que lo hayan abierto por la fuerza.
El fiscal Isla defendió las evidencias reunidas y mantuvo la formulación de cargos. El juez le dio la razón.
Por qué el proceso sigue sin denuncia de la víctima
Para Lanfranchi, los elementos aportados por el ministerio público resultaban “suficientes para delimitar el hecho” y para habilitar la investigación preliminar. En su resolución señaló que, por el tipo de delito, la actuación penal “no depende de la instancia privada”, de modo que el proceso puede avanzar aunque no haya denuncia de la víctima. “La policía pudo observar y tuvo intervención inmediata”, refirió.
Prisión preventiva rechazada y prohibiciones de acercamiento
El pedido del fiscal de mantener en prisión preventiva a los dos hermanos Barrera Santibáñez no prosperó. Ambos tienen antecedentes por condenas anteriores y uno de ellos estaba bajo libertad monitoreada desde apenas seis días antes del hecho. Isla advirtió que, si son condenados, recibirían penas de prisión efectiva por su condición de reincidentes. Para Rodríguez, en cambio, propuso libertad con prohibición de contacto y de acercamiento al sitio del robo.
La defensa rechazó las cautelares de prisión y habló de la “teoría del etiquetamiento”: a su criterio, a los imputados de un nuevo delito “ya se los considera peligrosos” solo por ingresar al sistema penitenciario.
El juez coincidió en rechazar las prisiones preventivas e impuso prohibiciones de acercamiento para los tres. Consideró que el planteo del fiscal incurría en una “falencia de proporcionalidad” y que los antecedentes penales de Fabián y Miguel Barrera Santibáñez no habilitan aplicarles “la prisión preventiva de forma automática”.