Romper la vidriera no les alcanzó: el comercio de Río Gallegos que ya sufrió dos ataques en un mes
Todos esperaban que después del primer ataque no volviera a pasar, pero la historia se repitió. Ahora, los dueños del local piden ayuda para encontrar al responsable.
La inseguridad volvió a golpear a un comercio del centro de Río Gallegos. “Ago Bikes”, un local de insumos para bicicletas ubicado en avenida Kirchner al 1344, sufrió su segundo ataque vandálico en menos de un mes. Esta vez, el hecho ocurrió alrededor de la 1:46 de la madrugada, cuando un individuo rompió los vidrios del frente con intenciones de robo.
Los dueños del local contaron lo sucedido a través de las redes sociales y su descargo no tardó en sumar el apoyo de vecinos y comerciantes de la zona. “Otra vez, los dueños de lo ajeno queriendo intentarlo”, comenzaron el mensaje, dejando en claro el hartazgo que sienten.
“En poco tiempo, volvimos a ser víctimas de un nuevo intento de robo y vandalismo en nuestro local. La sensación es de frustración, cansancio e impotencia. Hace menos de un mes tuvimos que afrontar una situación similar y, con muchísimo esfuerzo, logramos reparar los daños. Hoy nos encontramos otra vez en la misma situación”, expresaron.
El golpe económico detrás de la rotura
El daño no es solo material. Para un pequeño o mediano comerciante, reponer una vidriera de grandes dimensiones implica un gasto que muchas veces no estaba previsto. En un contexto inflacionario, con costos que no dejan de subir, cada reparación significa un retroceso en el capital de trabajo.
“Detrás de cada vidrio, cada herramienta y cada elemento que tenemos en nuestro local hay trabajo, esfuerzo y sacrificio. Sabemos lo mucho que cuesta hoy en día reponer o reparar algo, especialmente en un momento en el que el trabajo escasea y todo tiene un costo cada vez mayor”, remarcaron los damnificados.
Sensación de impunidad y pedido de ayuda
Pero además del impacto económico, está la pérdida de tranquilidad. En su publicación, los comerciantes señalaron que “quienes hacen daño parecen actuar con total impunidad” y que “no debería ser normal tener que trabajar con miedo a que nuevamente entren a romper o llevarse lo que tanto cuesta conseguir”.
Ante la falta de respuestas, la familia de Ago Bikes apeló a la solidaridad de la comunidad. Piden que cualquier frentista, transeúnte o comerciante de la zona que tenga cámaras de seguridad privadas revise los registros de la madrugada para intentar identificar al autor del hecho y aportar la información a la policía.