Roldán premió a los chicos que le buscaron la vuelta a la industria: ¿qué se llevaron?
Roldán vivió dos días a puro industria y los que se llevaron el premio mayor no fueron las empresas: un grupo de estudiantes se destacó con una propuesta que dejó conforme al jurado. Qué se llevaron y qué pasará con sus proyectos, en la nota.
La segunda edición de la Feria Industrial “Roldán Produce” cerró con más de 40 empresas de la ciudad mostrando lo que hacen y con un concurso que puso a los estudiantes a resolver problemas reales de la industria. La Escuela San José Obrero se quedó con el primer puesto de “Innovar para Producir” y sus cinco integrantes volvieron a casa con una notebook cada uno.
El evento fue organizado por la Municipalidad de Roldán, a través de la Secretaría de Producción, Empleo y Planeamiento Estratégico, junto a la Unión de Empresarios Industriales de Roldán (Unempir). Se desarrolló durante dos jornadas, el jueves 24 y el viernes 25 de septiembre.
Empresas, emprendedores y estudiantes, cara a cara
Durante esos dos días, los empresarios locales participaron de entrevistas y contaron al público cómo nacieron sus compañías y en qué productos están trabajando. La feria también fue vidriera para nuevos emprendedores que podrían convertirse en el origen de futuras empresas industriales de la ciudad.
El concurso “Innovar para Producir” tuvo su primera edición con una convocatoria que alcanzó a 70 escuelas de la región. Cinco grupos de tres instituciones —una escuela de Pérez, una de Rosario y la Escuela San José Obrero, de Roldán— llegaron a la instancia final con proyectos orientados a resolver problemáticas concretas de la industria.
En total, 25 estudiantes se compenetraron con los desafíos de la producción y presentaron sus propuestas ante un jurado integrado por industriales de la ciudad. El equipo de la Escuela San José Obrero resultó ganador y sus cinco integrantes recibieron cada uno una notebook nueva como premio.
Lo que dejó la feria para la comunidad
Los alumnos de las escuelas de la ciudad recorrieron los stands y pudieron dialogar con los industriales, conocer de primera mano cómo funcionan las empresas y despejar dudas sobre el mundo del trabajo y la producción.
Desde la organización remarcaron que la feria también funcionó como un espacio de encuentro para toda la comunidad, que pudo conversar en forma directa con los dueños de las fábricas de la ciudad, ya sea para presentar productos y servicios, dejar un currículum o simplemente conocer más de cerca el trabajo de cada empresa.