Rodeado por vecinos, un cachorro de oso melero se paró en dos patas: el operativo que activó Fauna
Un cachorro de oso melero, especie en peligro de extinción, fue hallado en el Paraje La Blanca y se mostró agresivo. El operativo para contenerlo incluyó a la policía y especialistas en fauna: ¿por qué este animal se defiende de esa manera?
Un cachorro de oso melero fue hallado en el Paraje La Blanca, en el departamento San Martín, y debió ser resguardado mediante un operativo conjunto entre la policía y especialistas en fauna silvestre. El animal, en peligro de extinción, se mostró agresivo cuando fue localizado, por lo que los expertos actuaron con extrema precaución.
El episodio ocurrió pasadas las 18 de este lunes, cuando efectivos de la Comisaría Comunitaria N° 36, dependiente de la Departamental N° 9, acudieron al paraje para asistir a los profesionales de la Dirección General de Fauna de la provincia.
Según precisaron las fuentes policiales, el objetivo era trasladar al ejemplar, de pelaje bayo con negro, que al momento del hallazgo se encontraba en excelente estado de salud. Sin embargo, el cachorro adoptó una actitud defensiva que obligó a los presentes a manipularlo con sumo cuidado.
Finalmente, el personal idóneo logró contenerlo y lo puso bajo resguardo de Fauna para garantizar su protección.
¿Por qué el oso melero se vuelve agresivo?
Aunque el oso melero (Tamandua tetradactyla) es un animal de movimientos lentos y no representa una amenaza para el ser humano, cuenta con un fuerte instinto de supervivencia. Cuando se siente amenazado, acorralado o asustado —situación frecuente al ser rodeado por personas—, se yergue sobre sus patas traseras y extiende las delanteras para atacar o abrazar a su agresor.
En esa postura utiliza sus potentes y afiladas garras, las mismas que emplea para romper troncos y termiteros. Por eso, su captura y traslado siempre deben ser realizados por personal capacitado, a fin de evitar lesiones.