Roca: la charla gratuita que revela por qué el maíz argentino rinde menos que el de EE.UU.
Un especialista que produce en Argentina y EE.UU. llega a Roca con una advertencia que puede cambiarle los números a los productores de la región. La charla es gratuita, pero hay un detalle que muchos pasan por alto.
El próximo miércoles 28 de octubre, de 18 a 21, el auditorio de Diario RÍO NEGRO (9 de Julio 733, General Roca) será sede de la jornada “Construcción de Altos Rendimientos en Maíz”, con la disertación de José Antonio Álvarez, más conocido en la red social X como Bumper Crop. El ingeniero en Producción Agropecuaria, analista y productor agrícola en Argentina y Estados Unidos abordará los costos, los márgenes y los factores técnicos que determinan los rindes del cultivo, además de ofrecer una mirada estratégica sobre las oportunidades que el riego abre para la región. La actividad es gratuita con inscripción previa y está organizada por la sección Rural de este medio.
Un experto con mirada global y local
Álvarez combina su experiencia como productor en ambos países con un análisis que cruza agronomía y economía. Su exposición promete desentrañar por qué el potencial de rendimiento del maíz argentino no siempre se alcanza, y qué papel juegan los costos de los insumos frente a los precios que recibe el productor.
El maíz, eje de la agricultura moderna
Para el especialista, el maíz ocupa un lugar central en la agricultura mundial no solo por su volumen de producción, sino también por la diversidad de sus usos industriales y el volumen de inversión que recibe. Esa combinación amplía sus posibilidades de adaptación y explica su creciente protagonismo en los planteos productivos nacionales, donde ha llegado a desplazar a cereales tradicionales como el trigo o la cebada, e incluso a la soja.
“Hay empresas que, individualmente, dedican solo a maíz más de US$ 1.000 millones por año de investigación”, señala el especialista. Sin embargo, advierte que el rendimiento potencial depende de la relación entre la agronomía y la economía del sistema.
La brecha entre el óptimo agronómico y el económico
Al comparar la agricultura argentina con la del Corn Belt estadounidense, Álvarez observa que allá los elevados costos de oportunidad de la tierra fuerzan una mayor uniformidad en el manejo. En Argentina, en cambio, la brecha entre los precios internacionales de los insumos y lo que percibe el productor suele distanciar el óptimo agronómico del económico.
“En otros lugares no se duda en aplicar alta densidad poblacional: 90.000 plantas de maíz por hectárea o 500 a 600 kilos de urea. Esa relación de insumos en Argentina, aun en los mejores lugares, difícilmente se encuentre”, sostiene Álvarez.
Pese a estos condicionantes, resalta la solidez que aporta el mercado local: con una muy importante proporción de la producción hoy destinada al consumo interno para la generación de proteína animal (carne vacuna, aviar, porcina y leche), el cultivo encuentra un sostén inédito en la historia agrícola del país.
Valles del río Negro: transformar la materia prima y generar valor
Al analizar la Patagonia irrigada, Álvarez combina una advertencia sobre la pérdida de suelo productivo con una valoración de las nuevas áreas en desarrollo, especialmente en el Valle Medio del río Negro y Valle de Viedma.
“Uno lamenta la superficie que se ha perdido en el Alto Valle en manos de los desarrollos inmobiliarios”, afirma, recordando que el suelo agrícola urbanizado es un recurso irreversible. Como contrapartida, destaca la transformación de campos ganaderos de baja productividad (200 a 500 kg de materia seca/ha/año) en esquemas bajo riego capaces de generar 30.000 kg de materia seca, equivalentes a maíces de 15.000 kg/ha.
Asimismo, valora la flexibilidad normativa provincial para habilitar el uso del suelo y potenciar el empleo: “La actividad agrícola es fuente de un sinnúmero de puestos de trabajo, incluso para gente que no tuvo la suerte de educarse completamente”.
El espejo del río Colorado
Álvarez encuentra un paralelismo directo entre la cuenca del río Negro y las zonas agrícolas que dependen del río Colorado en el oeste de EE. UU. (como California, Utah o Nevada). “Creo que es algo a lo que deberían aspirar en Río Negro”, plantea respecto a la experiencia estadounidense. En ese contexto, propone priorizar la lechería industrializada, aprovechando los forrajes y el maíz para producir leche y transformarla en quesos, manteca o leche en polvo, un producto que puede exportarse a grandes distancias sin los costos de refrigeración de la leche fluida.
También identifica oportunidades en la producción de alfalfa para exportación y de hortalizas a gran escala. “Estando lejos de los centros de consumo, lo ideal es hacer cosas que tengan valor y que se puedan sacar de la zona para que ingrese dinero desde otras regiones y desde el exterior”, resume Álvarez.
Cómo participar
La cita es el miércoles 28 de octubre, de 18 a 21, en el auditorio de Diario RÍO NEGRO, ubicado en 9 de Julio 733, General Roca. La charla es gratuita pero requiere inscripción previa, que puede realizarse a través del formulario disponible en la nota original. Una oportunidad para productores, técnicos y público interesado en conocer las claves para elevar los rindes de maíz y aprovechar el potencial de los valles irrigados de Río Negro.