La estación de Mendoza y Güemes mueve casi todo el caudal cloacal de Roca, y esta madrugada la abrieron para sacar una pieza que ya no daba más. Qué encontraron a cinco metros bajo tierra y por qué ahora el sistema respira distinto.
Un operativo que se hizo en plena madrugada dejó al descubierto el estado de una pieza clave del sistema sanitario roquense. La empresa estatal Aguas Rionegrinas intervino el principal pozo de rebombeo de líquidos cloacales de General Roca, ubicado en la intersección de las calles Mendoza y Güemes.
Las tareas arrancaron a las 4 de la mañana del jueves 5 de noviembre. No fue una hora elegida al azar: los técnicos aprovecharon que la red tiene menor carga de líquidos en ese momento, lo que facilita el trabajo sobre la infraestructura.
Qué encontraron dentro del pozo
La maniobra central consistió en sacar una pesada válvula mariposa que estaba colocada a más de cinco metros de profundidad. La pieza, por su antigüedad, ya no funcionaba y frenaba el paso de los efluentes.
Del operativo participaron en conjunto el personal de la Regional Alto Valle y el equipo de Electromecánica de la firma. Según detallaron desde el gobierno provincial, retirar esa vieja pieza era fundamental para mejorar la circulación de los líquidos que llegan desde los colectores principales hasta la descarga del pozo.
El corazón del saneamiento local
La estación de bombeo de Mendoza y Güemes es considerada el corazón del sistema de saneamiento de la ciudad: recibe a diario cerca del 80% de los residuos cloacales que se generan en todo General Roca.
Con el obstáculo fuera del camino, la empresa busca que el escurrimiento del caudal diario sea más ágil y fluido. El objetivo de fondo es descomprimir las cuencas vinculadas a esos colectores y optimizar el funcionamiento general de la red cloacal roquense.
De acuerdo a lo informado, la intervención también apunta a prevenir posibles desbordes o saturaciones en el sistema, un riesgo que sobrevuela cualquier estructura que maneja semejante volumen de líquidos.