Robó los rieles del único tren que pasaba por su pueblo y los cruzó a Bolivia: la Justicia dio marcha atrás con su absolución
Una camioneta Toyota Hilux, cuadrillas que trabajaron durante meses y pasos clandestinos hacia Bolivia: así se movió la red que terminó con un exintendente condenado. La Justicia había decidido otra cosa, hasta que la Cámara Federal revisó el expediente.
La Cámara Federal de Casación Penal revocó la absolución del exintendente de Coronel Juan Solá, Atta Gerala, y lo condenó por el robo de rieles del ramal C25 del Ferrocarril Belgrano y su contrabando a Bolivia por pasos fronterizos clandestinos. El fallo deja atrás la sentencia que el Tribunal Oral Federal Nº2 de Salta había dictado el 23 de abril.
La decisión no fue unánime. Los camaristas Javier Carbajo y Daniel Petrone votaron por revocar la absolución, mientras que Javier Slokar se pronunció a favor de mantenerla, al considerar insuficientes las pruebas presentadas por los acusadores.
Qué delito le atribuyen al exjefe comunal
Carbajo y Petrone calificaron a Gerala como “partícipe necesario, por el delito de contrabando de mercadería, triplemente agravado por la cantidad de personas intervinientes, por la intervención de un funcionario público y por el valor de la mercadería involucrada”.
Para los magistrados, el tribunal salteño había analizado las pruebas de forma arbitraria y atomizada. En cambio, sostuvieron que la lectura conjunta de todo el material permitía afirmar la participación necesaria del exintendente en la maniobra.
Cómo funcionaba la operación
En la causa quedó probado que el hijo del exjefe comunal, José Miguel Gerala, también participó y fue condenado a seis años de prisión. Para trasladar a los integrantes de una comunidad originaria que extrajeron los rieles durante varios meses se utilizó una camioneta Toyota Hilux propiedad de Gerala.
El material robado se vendía a David Medina, quien recibió la misma pena de seis años de cárcel. En tanto, el cabo de Gendarmería Jorge Fernando Cabrera, acusado de habilitar el paso de los camiones con rieles a cambio de dinero, fue condenado a dos años de prisión de ejecución condicional como autor de cohecho pasivo. Dos camioneros involucrados acordaron una pena económica y tareas comunitarias.
El argumento central de la condena
Según el fallo, la condición de “máxima autoridad del Poder Ejecutivo del municipio donde se robaban los rieles de la única traza de tren que por allí pasaba” llevó a los jueces a “la certeza sobre su conocimiento y vínculo directo con el suceso”.
Gerala, que milita en el peronismo salteño, deberá concurrir a una audiencia para que se le establezca el monto de la pena.
La connivencia policial y el rol del fiscal
La Cámara Federal confirmó además por unanimidad la condena a tres años en suspenso para el policía Mauro Daniel Alejandro Rodríguez, acusado de cohecho pasivo porque “en su condición de funcionario policial en el puesto de Pluma de Pato había aceptado la promesa de pago para facilitar y omitir los controles vinculados con la maniobra”.
Durante la acusación, el fiscal Eduardo Villalba había sostenido que los robos de rieles se producían “a cara descubierta” y con la connivencia de la policía y Gendarmería. En el expediente constaban testimonios de miembros de las comunidades originarias que identificaron a Atta Gerala como organizador de las cuadrillas de extracción.