Robo de un ternero en Brandsen: estuvo preso 13 meses y la Justicia terminó dándole la razón
¿Qué pasó con el peón rural que pasó más de un año preso por un ternero? La fiscalía retiró la acusación y el tribunal lo absolvió. Conocé los detalles del caso que conmocionó a Brandsen.
Matías Rival pasó más de un año en la cárcel acusado de robar un ternero recién nacido en Coronel Brandsen. La fiscalía retiró la acusación y el tribunal lo absolvió.
Después de casi seis años de proceso judicial, una condena anulada y 13 meses de prisión, Matías Rival fue absuelto en el juicio oral. El propio Ministerio Público Fiscal, a cargo de Lucas Domsky, retiró la acusación al considerar que no existían pruebas suficientes para demostrar su responsabilidad.
La decisión se conoció durante el debate oral en los tribunales de La Plata. “Con un criterio objetivo, no se ha podido acreditar la autoría del hecho. En virtud de esto, la fiscalía toma la decisión de retirar la acusación en contra de Matías Rival”, sostuvo la fiscal.
Ante esa postura, el tribunal no tuvo otra alternativa que absolver al imputado, quien llegó al juicio en libertad luego de que la Justicia anulara la condena que lo había mantenido preso.
¿Cómo empezó todo?
El 14 de julio de 2020 se denunció la desaparición de “Bigotito”, un ternero recién nacido del establecimiento rural “Puesto Nuevo de Pini”, en Coronel Brandsen. Las sospechas recayeron sobre Rival, un trabajador rural sin antecedentes penales que se desempeñaba como vareador.
Desde el primer momento, el hombre negó el robo. Según su versión, su hermano encontró al animal a la vera de un camino y lo llevó al lugar donde él trabajaba para alimentarlo y criarlo. Rival aseguró que pidió autorización a su empleador y que nunca intentó ocultar su existencia.
Semanas después, la policía lo detuvo acusado de abigeato agravado. Aquella imputación le cambió la vida.
El juicio abreviado que terminó anulado
En noviembre de 2024, la fiscalía y la defensa oficial acordaron un juicio abreviado que establecía una condena de cuatro años de prisión, homologado por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 5 de La Plata. Pero rápidamente surgieron cuestionamientos sobre la legalidad del acuerdo.
Rival declaró que nunca entendió realmente lo que firmaba y que aceptó porque creyó que era la única manera de evitar una cárcel común. Denunció que nadie le explicó las consecuencias jurídicas ni las alternativas procesales.
La situación se agravó cuando la propia fiscalía solicitó revocar el arresto domiciliario acordado. Rival fue trasladado a la Unidad 26 de Lisandro Olmos, donde estuvo detenido junto a condenados por delitos graves durante 13 meses.
El fallo de Casación que cambió todo
Los nuevos abogados defensores, Ignacio Fernández Camillo y José Francisco Sánchez Peralta, plantearon nulidades ante el Tribunal de Casación Penal bonaerense. Sostuvieron que su cliente “había sido colocado en una situación de absoluta indefensión” y que la condena estaba construida “sobre una base probatoria extremadamente débil”.
En diciembre de 2025, los jueces Carlos Natiello y Mario Kohan anularon completamente la condena y ordenaron un nuevo juicio oral. Señalaron que la sentencia original carecía de fundamentos y cuestionaron al Ministerio Público por acordar una modalidad de cumplimiento para luego solicitar su revocación.
La fiscalía retiró la acusación
En el nuevo juicio, el fiscal Domsky reconoció que no había podido acreditar la autoría del hecho y retiró la imputación. El tribunal dictó la absolución de inmediato.
Los abogados defensores celebraron el resultado y apuntaron contra las irregularidades del proceso. Solicitaron que se investigue el accionar de los organismos estatales y judiciales intervinientes, y reclamaron una reparación integral para Rival por los perjuicios sufridos.
Tras recuperar la libertad, Rival contó a TN: “A la noche me despierto varias veces. Siento que escucho a los guardias golpeando las rejas. Eso me quedó como secuela. Me despierto de golpe”. También dijo: “Me da vergüenza caminar por la calle. De a poco estoy recuperando mi vida normal. Mi familia sabe que soy inocente, pero es difícil limpiar una imagen cuando no hiciste nada”.
Antes de su detención, trabajaba formalmente en el campo. Hoy intenta reconstruir su vida con trabajos de soguería y artesanías en cuero.


